El Sevilla encuentra petróleo en Dortmund

Por  18:40 h.

Victoria muy sufrida del Sevilla FC esta noche en Dortmund (0-1) gracias a un gol de Cigarini al filo del descanso. Si bien, el resultado no debe provocar que se lancen las campanas al vuelo, puesto que el once de Gregorio Manzano fue inferior todo el choque, respirando en el segundo tiempo por la rigurosa expulsión de Schmelzer. Tres puntos vitales para los intereses europeos del Sevilla, que no ocultan el duro trabajo por delante que tiene el nuevo técnico por delante, sobre todo en la creación de juego.

B.Dortmund 0 Sevilla FC 1
0 – Borussia Dortmund
Weindenfeller; Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer; Bender (Lewandoski, min 75), Sahin; Blaszczykowsky (Owomoyela, min. 75), Kagawa, Kreutz (Da Silva, min. 86); y Lucas Barrios.
1 – Sevilla FC
Palop; Dabo (Escudé, min. 64), Cáceres, Alexis, Fernando Navarro; Navas, Zokora, Guarente, Perotti; Cigarini (Kanouté, min. 51) y Luis Fabiano (Negredo, min. 81).
Goles
0-1, min. 45, Cigarini.
Árbitro
Mike Dean (Inglaterra) expulsó por doble amonestación al local Schmelzer; y amonestó a Guarente, Kanouté y Fernando Navarro, por los visitantes.
Incidencias
Unos 70.000 espectadores en el Signal Iduna Park. Noche fría y terreno de juego en perfectas condiciones. Partido de la 2ª jornada del Grupo J de la Europa League.

El Borussia arrancó, como era de esperar, con mucha fuerza e intensidad desde el minuto uno, atosigando al once sevillista, que se veía incapaz de sacar el balón mínimamente jugado desde su defensa. Lucas Barrios era el hombre más peligroso del equipo alemán, pero sus opciones morían gracias al buen trabajo de Palop.

El esférico no le duraba ni treinta segundos seguidos a los hombres de Manzano, que se veían desbordados por sus rivales en cada lance del juego. Cigarini, Guarente y Zokora eran meros espectadores del partido, y se veían impotentes a la hora de contener los arreones ofensivos de los amarillos. Parecía que sólo quedaba esperar a que el colegiado inglés señalara el túnel de vestuarios para darse un respiro, pero la sorpresa llegó en el descuento de la primera mitad. Una falta sacada por Guarente y peinada por Alexis acaba con un balón muerto en el punto de penalti que Cigarini aprovecha para introducir en el fondo de la red. Mucho premio para el Sevilla por los méritos contraídos en el campo, pero un empujón anímico para afrontar la segunda mitad con mucha más confianza.

La expulsión alivió a los sevillistas

En la reanudación, el choque se puso más de cara para el Sevilla con la rigurosa expulsión de Schmelzer por doble amarilla. Manzano hacía caso a la lógica retirando del campo el desaparecido Cigarini y dando entrada a Kanouté para intentar tener más el balón. La posterior lesión de Dabo supuso la entrada de Escudé en el campo, con el consiguiente desplazamiento de Cáceres al lateral derecho.

Kanouté tuvo una ocasión de aumentar distancias, aunque ante Kagawa lanzó un balón al poste. Los locales no se rendían a pesar de la inferioridad, pero el Sevilla comenzaba a rehacerse de la presión gracias a esa expulsión. Sin embargo, el juego seguía dejando mucho que desear, sin sufrir en demasía atrás, pero con poca presencia en ataque. Manzano agotaba sus cambios dando entrada a Negredo por un gris Luis Fabiano.

Con un equipo muy cansado, el Sevilla no terminaba de aprovechar sus contragolpes. Negredo dilapidaba la opción más clara tras intentar fintar al portero alemán, mientras que los locales tuvieron otra muy clara en el 89. El once sevillista sufrió hasta el último minuto de encuentro y respiró aliviado con el pitido final del árbitro.