Nolito celebra el 3-0 en el Sevilla FC-Eibar. Foto: Juan Flores
Nolito celebra el 3-0 en el Sevilla FC-Eibar. Foto: Juan Flores

Sevilla FC-Eibar: De la sinfonía final al reto de Liverpool

El Sevilla ganó a un Eibar sin ideas de creación en una segunda parte brillante en la que anotaron los goles Ganso, Ben Yedder y Nolito

Por  10:37 h.

El Sevilla dio ayer otro pasito más, con tres puntos y encaramado en lo más alto, ante un Eibar que sólo pensó en defender. Hasta que llegó el primer gol, de Ganso, y el guión cambió con los de Berizzo haciendo los mejores minutos de la temporada 2017-18. La fuerte presión del equipo vasco, sobre todo en la primera mitad (al descanso el marcador era de 0-0), hizo que los sevillistas se multiplicaran en esfuerzos y buscaran con ahínco la meta de Dmitrovic para conseguir la primera victoria ante su afición. Mención aparte merece la participación de Sarabia, con una calidad excelsa para participar en el segundo y el tercer gol. Berizzo optó por darle descanso a algunos de los hombres que deben ser importantes en su proyecto y lo cierto es que la apuesta le salió perfecta. Ganó, le hizo ver a más jugadores que todos deben aportar y cogió la moral y confianza necesaria para afrontar en apenas unos días el primer duelo de la fase de grupos de la Liga de Campeones ante el Liverpool en tierras inglesas. Pedía tiempo Berizzo para que se empiece a ver su intención y mientras llega, el Sevilla ya tiene en el bolsillo siete puntos de nueve, una cifra con la que iguala su mejor arranque liguero en los diez últimos años.

El partido comenzó siendo un calco del que se jugó la pasada temporada en Nervión entre los dos equipos, con el Eibar presionando muy arriba y el Sevilla teniendo serias dificultades para sacar el balón y darle frescura al ataque. Los vascos, con la lección aprendida y ejerciendo el manual de Mendilíbar, le metieron mucho físico al encuentro, pero apenas le valía para mantener el empate a cero y cegarse en la destrucción. El Sánchez-Pizjuán, con 30 grados, se hizo una lucha encarnizada. Porque también, muy poquito a poco, los jugadores del Sevilla le fueron dando al juego la intensidad que requería, en algunos casos, con futbolistas más habituados a la creación, como Ganso y Ben Yedder.

Triangulaciones en el ataque

Precisamente, sería con el brasileño y con el francés como protagonistas como tendría el Sevilla la primera gran ocasión del partido. En el minuto trece, el remate de Ben Yedder tras una espectacular cesión de Ganso se iría al palo tras tocar el meta del Eibar el balón. Fue el primer gran aviso y la fórmula para empezar a abrir el muro vasco. Cualquier oportunidad pasaba por el desborde y la chispa necesaria. Nolito, en el 31, se uniría a la idea y a punto estuvo de batir a Dmitrovic tras una buena jugada individual dentro del área. Ahora, sí, el Sevilla tenía los espacios suficientes para doblegar a la defensa del Eibar y para tener más ocasiones de gol. De hecho, sería en los últimos minutos de la primera parte cuando el equipo tendría las oportunidades más claras, primero con un nuevo disparo de Ben Yedder que se fue fuera por muy poco, y después, con Nolito, por la izquierda, cuando ya se estaba cantando el gol en las gradas.

Faltaba lo más importante: el acierto de cara a portería. Tanto errar sólo podía traer el desespero y los nervios por cambiar cuanto antes una situación que podía complicársele mucho. Berizzo insistió en ello a sus jugadores durante el descanso y los instó a que rompieran con efectividad el guión de Mendilibar y los suyos. Dicho y hecho. Cuando apenas se llevaban unos segundos de la segunda parte, Nolito se marcharía por la izquierda para que Ganso rematara a gol. Por fin. El Sevilla dio el golpe y obligó al Eibar a tomar más riesgos. Se multiplicaron, por lo tanto, los espacios.

Ahora, la obligación era del equipo vasco, con el marcador en contra. El Sevilla bajó mucho su fuerza y le dio el balón al Eibar. Empezaron los problemas, sobre todo, tras perder la intensidad en el centro del campo y tener el rival la ocasión más clara para marcar. Kike puso el balón en la línea de meta y despejó Lenglet con ahínco. Los riesgos era evidentes. Faltaba matar el partido. Y lo hizo el Sevilla. Como una máquina bien engrasada, el conjunto nervionense esperó su momento para certificar la victoria con un golazo, obra de Ben Yedder, tras una magnífica triangulación llevada por Sarabia. Faltaban sólo quince minutos para que acabara el duelo y el Sevilla había hecho los deberes con muy buena nota. El Eibar bajó los brazos y lo que quedaba era ver más espectáculo sevillista. Sarabia, siempre presente, volvió a participar en una jugada bellísima que acabaría con el tercer tanto, de Nolito, ya en el tiempo de descuento y con la afición motivada e ilusionada con lo que tiene por delante: el miércoles, primer partido de la fase de grupos de la Liga de Campeones en Anfield ante el Liverpool. Será el sexto partido de la temporada tras ganar tres (ante el Basaksehir, Getafe y ayer, Eibar) y empatar dos (frente al Basaksehir en la vuelta y el Español).

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@ignaguilar98 Hecho; suerte. - 15 horas ago