3-2: A la calle

Por  23:46 h.

Sevilla FC: Los jugadores sevillistas se muestran desolados tras confirmarse la eliminaciónEl Sevilla FC ha caído en los penalties ante el Fenerbahçe turco después de un pésimo, paupérrimo y lastimoso partido de los hombres de Manolo Jiménez sobre todo en defensa, donde reinan el desconcierto y la verbena más absoluta entre unos hombres que no inspiran ninguna seguridad, demostrando a su vez que no se equivocaba Zico en calificarles de “desastre”.

El partido comenzó como hubiera soñado cualquier sevillista, con el equipo local poniéndose por delante con dos goles de Alves y Keita en los que contaron con la colaboración del meta otomano. Sin embargo, el conjunto nervionense creyó que ya estaba todo hecho, levantando el pie del acelerador y mostrando sus carencia una vez más –¿cuántas van esta temporada?—en el balón parado. Saque de esquina que se pasea por el área sin que nadie despeje, y Deivid fusila cruzado a Palop.

Poco después llegaría el gol de Kanouté con posible falta previa a un defensor turco, en lo que se presuponía la tranquilidad para los rojiblancos, pero en la reanudación de nuevo se verían sus peores fantasmas. Sin claridad de ideas y fundido físicamente –urge un cursillo acelerado a Jiménez de cómo manejar los cambios—, la pelota era para los visitantes y con él las ocasiones, de forma que llegaría el gol, cómo no, en una jugada a balón parado en la que Deivid remata al poste, todo el Sevilla hace la estatua y de nuevo el atacante brasileño dispara a la red.

A partir de ahí nervios, precipitación y ni idea de cómo jugarle al equipo estambulí, de forma que se mascaba la tragedia con el gol otomano o se miraba de reojo a los penalties, con la esperanza de que San Palop volviera a obrar un milagro que no llegó, castigando así la nula preparación táctica del Sevilla FC, algo de lo que habrá algún responsable.

Redacción

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