Caparrós entra en escena, pero el club lo estudiará con calma

Por  2:00 h.

Sevilla: Caparrós tiene una oferta de renovación del Mallorca El Sevilla de la temporada 2012-13 lleva ya un tiempo caminando con el fin de que la planificación en los intensos meses del verano sea la más exitosa y que no se repitan por lo tanto errores del pasado. La dirección deportiva, liderada por Monchi, terminó de rastrear el mercado hace unos meses y desde entonces busca jugadores en todas las líneas, desde el portero (pues no es segura la continuidad de Varas o Palop) hasta la de un delantero.

No significa por ello que vaya a reforzarse en todas las zonas, pero sí que se reconoce, de alguna manera, que existen importantes lagunas que hay que intentar cubrir. Además, y con la venta en el mercado de invierno de Cáceres y con la irregular campaña de Coke, ha puesto sus ojos también en el lateral derecho, en el central y en el centro del campo. El club ya tiene cerrado al cordobés Javi Hervás y al chileno Bryan Rabello, pero resulta evidente que no es suficiente para una entidad que necesita un cambio importante en su plantilla.

Pero, ¿y en el banquillo? Pues lo cierto es que el club no tiene una decisión tomada. ABC puede asegurar que el actual preparador, Míchel, tenía todos los condicionantes para continuar hasta que llegó el derbi y se esfumó prácticamente cualquier opción de jugar en Europa. En la entidad ha gustado mucho la forma de trabajo del técnico madrileño y se reconoce que al llegar con la Liga empezada no ha podido desempeñar su labor de la manera más adecuada, pero tampoco se esconde que el preparador no ha sido capaz de aprovechar una serie de oportunidades que la competición le dio con tantos errores de los rivales.

Se tuvo la posibilidad de entrar en los puestos europeos en el duelo ante el Getafe y se hizo el ridículo, se tuvo la ocasión de colocarse a sólo uno del sexto tras empatar el Atlético ante la Real Sociedad y se pifió ante el eterno rival. Todo ello ha hecho que en el club de Nervión haya vuelto a surgir dudas. No es —o no era— muy dado su presidente, Del Nido, a hacer muchos cambios en el banquillo pero a nadie se le escapa que en poco más de dos dos años han pasado hasta cinco (Manolo Jiménez, Antonio Álvarez, Gregorio Manzano, Marcelino y el propio Míchel).

Por ello, en el Sevilla se tomarán un tiempo de reflexión para intentar descifrar cuál es la mejor opción, si que el técnico madrileño continué o si, por el contrario, lo más sensato es buscar un relevo. Y ahí aparece el nombre de Joaquín Caparrós. El club lo tiene en mente. Es así. Resulta evidente. Y no por el clamor popular en pro del utrerano por cientos de aficionados que han expresado en las últimas horas a través de la redes sociales su deseo de que vuelca el hoy entrenador del Mallorca, sino porque se trata de un entrenador capaz de establecer las estructuras necesarias en una plantilla para su regeneración, justo lo que está intentando el Sevilla desde que se fueron los Luis Fabiano, los Renato, los Dragutinovic y compañía.

Sin embargo, se entiende que cualquier movimiento que se haga tiene que ser muy meditado. Se conoce que el utrerano tiene una propuesta del Mallorca para renovar, pero también se comprende que si el utrerano tiene muchas ganas de volver a la que ha sido su casa será capaz de esperar. El Valencia, por su parte, otro de los clubes que han salido en los medios de comunicación como posible destino de Caparrós, no parece tenerlo nada claro. Al menos, eso es lo que se desprende de un dirigente del club valencianista consultado por este periódico que sostuvo que no habían hablado con el técnico del Mallorca y que difícilmente lo harían.