Compás de espera en las entradas y salidas

Por  4:48 h.
El presidente del Getafe, Ángel Torres, un duro negociador
Se mantiene el compás de espera en el capítulo de altas y bajas en el Sevilla. Ayer, el hermetismo era total entre los protagonistas del que ya se puede calificar como «culebrón Cata Díaz». Su ahora inaccesible agente, Gerardo Nolan, filtra movimientos de cara a propiciar su pase a Nervión, como por ejemplo que el jugador ya le ha dicho al presidente del Getafe, Ángel Torres, que quiere salir de su actual equipo para aterrizar en Nervión.
Sin embargo, ayer el mandamás getafense se mantuvo totalmente hermético y no quiso ni confirmar ni desmentir que se había producido el esperado encuentro con Nolan. Lo que sí parece claro es que el Getafe empieza a dar por perdido al jugador, sobre todo porque le resta sólo un año más de contrato y en enero podría negociar como agente libre, lo que dejaría sin compensación económica al club madrileño.
Mientras, otro viejo conocido ha vuelto a escena por si lo de Cata Díaz no cuajase. Se trata de Carlos Marchena, al que el Villarreal trata de ceder o traspasar para no tener que asumir sus casi dos millones de euros de ficha militando en Segunda división. Desde tierras castellonenses no le harían ascos a un préstamo, algo que cuadraría con la política de bajo coste que en casi todas las operaciones va a caracterizar los movimientos nervionenses. Eso sí, el vicepresidente del Villarreal, José Manuel Llaneza, se encuentra centrado en la contratación del entrenador que sustituya al malogrado Manuel Preciado, candidatura que parece enfocarse hacia Marcelino García Toral. Una nueva conexión Villarreal-Sevilla tras el traspaso de Diego López.
Además, la operación salida podría agilizarse en los próximos días en cuanto empiece a funcionar la nueva cúpula del Zaragoza. El entrenador maño, Manolo Jiménez, tiene en el punto de mira a varios de los jugadores que el Sevilla no vería con malos ojos que saliesen, entre ellos Romaric y Javi Varas. Ayer tomó posesión de su cargo el nuevo presidente zaragocista, Fernando Molinos, que maneja con el entrenador Manolo Jiménez incorporar al menos a una docena de caras nuevas en el plantel aragonés.