Un dilema ético: doce millones o la imagen del club

Por  19:56 h.

La dirección del Sevilla está en una encrucijada. Tiene un dilema que resolver esta semana. Desde el pasado miércoles, sobre la mesa de Manuel Vizcaíno, subdirector general y director de márketing de la entidad de Nervión, hay una suculenta oferta de patrocinio para sus camisetas por parte de Ashley Madison, portal estadounidense de internet que es líder mundial en la concertación de citas extramatrimoniales. He ahí el problema. En un lado de la balanza, la propuesta de 2,5 millones por cada una de las tres próximas temporadas que, sumando una serie de variables, supondría un montante global de unos 12 millones; en el otro lado, el perjuicio que dicho patrocinio podría provocar en la imagen de la institución. El debate con claros tintes éticos está abierto.

«Se dedican a lo que se dedican. Su negocio es singular, pero las grandes empresas estamos acostumbradas a afrontar dilemas de este tipo permanentemente», considera Vizcaíno, quien cree que «la oferta es, sin duda, muy buena, a la altura de las que podía aspirar el Sevilla de las dos copas de la UEFA».

La comisión ejecutiva del club ya está analizando los pros y los contras de esta posibilidad y, tras valorarla debidamente, tomará una decisión que habrá de explicar ante el consejo de administración. Éste «tiene la última palabra» y será el que, en caso de que la operación «merezca la pena de acuerdo con los valores que la entidad transmite a la sociedad», dé el visto bueno a la negociación final con los gestores de la firma americana, en la que se cerrarían todos los detalles del acuerdo.

La única oferta

«Nuestra idea era y es comenzar la Liga con un patrocinador y, a día de hoy, ésta es la única oferta formal que hemos recibido. Así las cosas, y salvo novedad de última hora, o nos patrocina Ashley Madison o nuestra camiseta se quedará limpia», argumenta Vizcaíno, que tiene muy presentes las reacciones que un acuerdo tan comprometido podría generar entre los seguidores sevillistas: «La afición te puede sorprender, porque, por encima de todo, lo que quiere es que el equipo gane partidos y que sus estructuras se mantengan sólidas, que es el objetivo de cualquier entidad deportiva. Será interesante conocer su opinión, y también la de todos los estamentos sociales y culturales del entorno en el que nos movemos».

Vizcaíno reconoce que «es triste que un equipo como el Sevilla, que lleva nueve años consecutivos con una sobresaliente trayectoria deportiva, que ha jugado competiciones europeas en las últimas ocho temporadas, que tiene una economía saneada y que es un ejemplo de gestión en todos los ámbitos, no haya recibido hasta ahora el apoyo de ninguna otra gran empresa privada, pública o semipública», y lamenta que «los importantes éxitos deportivos logrados no se estén plasmando en su justa medida con buenas ofertas».

Desde luego, se trata de una «situación nueva» en su departamento: «Siempre hemos sido nosotros los que hemos marcado los tiempos. Estábamos acostumbrados a manejar varias alternativas que luego hemos aceptado o rechazado de acuerdo con nuestros intereses. Sin embargo, las cosas han cambiado porque la coyuntura económica es la que es, y, desde luego, no me tranquiliza ver cómo equipos de nuestro nivel como el Atlético de Madrid, el Valencia, el Villarreal y el Español tampoco tienen publicidad en sus camisetas».

Para colmo, la tramitación de la nueva ley del juego, que regulará la industria de las apuestas en línea, «está afectando muchísimo», ya que ha provocado que las empresas de este sector, algunas de las cuales se han estado publicitando en el fútbol hasta hace bien poco —sin ir más lejos, los dos últimos patrocinadores del Sevilla fueron 888.com y 12bet.com—, hayan dejado de invertir habida cuenta de la incertidumbre que planea sobre ellas. Así las cosas, Vizcaíno se ve obligado prácticamente a «lanzar un SOS»: «Les pedimos ayuda porque el Sevilla necesita dinero para seguir creciendo y compitiendo con los grandes».

Apartados delicados
El Sevilla no es el primer equipo español de fútbol con el que Ashley Madison entabla contactos para ser su patrocinador principal. Es más, hace unas semanas sus negociaciones con el Atlético de Madrid llegaron a estar muy avanzadas, aunque el conjunto colchonero finalmente dio marcha atrás por el daño que podría producirle ser vinculado a esta empresa que, tal y como se refleja en su propia página web, fomenta «aventuras discretas para gente casada o en pareja». Sin embargo, en Estados Unidos es frecuente encontrar publicidad de esta empresa en publicaciones y eventos deportivos de primer nivel como, por ejemplo, ocurrió en la final de la Super Bowl.

Según publicó eldesmarque.com, la propuesta que Ashley Madison le ha hecho llegar al Sevilla contiene unos puntos cuanto menos estrambóticos, que, en caso de que finalmente se produzca una negociación entre las dos partes, a buen seguro serán revisados. Frente a la publicidad que aparecería en los soportes habituales —camisetas, publicidad estática, página web y autobús, entre otros—, dicha oferta incluye apartados no exentos de polémica, ya que, por ejemplo, ofrecen sustanciales bonus a aquellos jugadores que no tengan reparos en hacer pública una historia de infidelidad o que acudan a un acto promocional de la firma sin la compañía de su pareja o esposa.