El homenaje a Kanouté recuperará la gloria pasada

Por  22:33 h.
Sevilla: Kanouté celebra un gol esta temporada

El sencillo pero emotivo reconocimiento que el sevillismo le rindió el pasado sábado a Frederic Kanouté desde las gradas del Ramón Sánchez-Pizjuán al término del partido contra el Rayo Vallecano no fue sino la antesala al homenaje que la entidad de Nervión quiere tributarle al que, posiblemente, haya sido el mejor futbolista de su centenaria historia como muestra de profundo agradecimiento por todo lo que éste ha hecho dentro y fuera de los terrenos de juego en las siete temporadas en las que ha vestido la camiseta del Sevilla.

Tal y como informó el propio club a través del programa A balón parado, SFC TV, se van a programar una serie de actividades y eventos a comienzos de la próxima temporada —en agosto o septiembre— y que culminarán con un partido de homenaje que disputarán los integrantes de la plantilla sevillista del ejercicio venidero y una amplia representación de los jugadores que compartieron vestuario durante estos años con Kanouté y que, junto a él, fueron protagonistas de los grandes éxitos deportivos que el cuadro nervionense consiguió durante esta etapa dorada. La recaudación que se obtenga en este partido irá destinada a la Fundación Kanouté, que, promovida por el propio futbolista franco-malí, promueve una serie de proyectos humanitarios dirigidos esencialmente a los niños de Bamako, la capital de Malí.

Regreso a la gloria
Así las cosas, la intención del Sevilla es reunir en tan señalado acontecimiento a los futbolistas que fueron los grandes artífices de los seis títulos —dos Copas de la UEFA, dos Copas del Rey, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa— obtenidos en los últimos seis años en la que fue, sin discusión alguna, la época más gloriosa de una entidad que, precisamente, ahora tiene ante sí el desafío de volver a sentar unas firmes bases que, en un futuro no muy lejano, le permitan volver a competir por tan sonados objetivos. Con la esperanza de poder encontrar una fecha en la que la mayor parte de estos jugadores estén disponibles, se quiere volver a reunir sobre el césped del Sánchez-Pizjuán a futbolistas como Daniel Alves, Renato, Dragutinovic, Kerzhakov, Maresca, Keita, Adriano o Luis Fabiano, con los que tantos y tan inolvidables momentos vivió Kanouté y, por extensión, todos los aficionados del Sevilla.

Ésta será, por tanto, la mejor ocasión para que el sevillismo le agradezca por última vez a este jugador único y casi irrepetible todo lo que ha significado para ellos. «En realidad, soy yo el que tiene que darles las gracias a los sevillistas por los años tan maravillosos que he pasado aquí», apuntó, visiblemente emocionado, Kanouté, al que su modestia ya le hacía sentirse «satisfecho» con la sentida y prolongada ovación que el público de Nervión le otorgó el sábado, minutos después de que marcara su último gol con la camiseta del Sevilla. «Estaba ansioso por disputar ese partido. Sufría una lesión que, en principio, iba a ser más larga, pero trabajé mucho, con sesiones de mañana y tarde con los fisioterapeutas y el recuperador, porque quería jugar, pero no andando, sino en buena forma. Por fortuna, salió todo perfectamente, y ese último gol tuvo un sabor distinto a todos los que he marcado con el Sevilla».

Eindhoven, seis años después

Precisamente, hoy, 10 de mayo, se cumplen seis años desde que el Sevilla que tan brillantemente abanderó Kanouté y que coleccionó merecidos elogios de unos y otros, consiguió su primer título, la Copa de la UEFA que conquistó en Eindhoven ante el Middlesbrough inglés. «El mayor recuerdo que guardo de aquel día corresponde a la afición. La mayoría de nosotros no había jugado nunca una final europea y jamás olvidaré cómo miles de aficionados nos animaban cuando, en el autobús, estábamos llegando al estadio», indicó el futbolista franco-malí, que fue especialmente determinante en las finales —marcó en todas menos en la última, la segunda Copa del Rey, lograda ante el Atlético de Madrid en Barcelona— y que dijo sentir algo especial al recordar la Copa de la UEFA que se obtuvo en Glasgow en 2007: «Desde el campo, fueron finales muy diferentes. En la primera estábamos como en un sueño; sin embargo, alzar la segunda significó la confirmación del nivel de equipo grande que estábamos capacitados a dar a nivel continental. Sinceramente, me produjo más alegría que la primera, pues a los deportistas siempre nos resulta más difícil mantenernos en las alturas una vez que alcanzamos nuestro tope».

Para lo que habrá que esperar todavía un poco es para saber dónde seguirá jugando Kanouté, pues, pese a su edad y a los problemas físicos que tanto lo han condicionado en los últimos tiempos, parece firme en su intención de prolongar aún más su carrera. Qatar parece ser su destino.