Las miras vuelven a ser las del principio: la Champions

Por  19:57 h.

El Sevilla afrontará las últimas y decisivas ocho jornadas de esta temporada, en la que se ha mostrado tremendamente irregular, con opciones de clasificarse para la próxima edición de la Liga de Campeones. Lo que hace unas semanas era prácticamente impensable, hoy, después de las victorias obtenidas en los tres últimos partidos, es factible. Tras tantas idas y venidas, con cambio de entrenador incluido, el principal objetivo de este ejercicio, el único que podría salvar un curso con tantas cosas que analizar, está a cinco puntos cuando quedan 24 por disputarse.

Aunque el discurso oficial prefiere transmitir prudencia, pues nada suele ser más traicionero que sacar pecho a la mínima que el viento es favorable, en Nervión se cree en la remontada. Más allá de las posibilidades que otorgan las matemáticas, se agarran a la dinámica positiva en la que ha entrado el equipo desde que venciera en El Sardinero y salvara lo más parecido a un match ball. Llegado el momento clave, justo cuando algunos de sus rivales directos dan ciertos síntomas de debilidad, el Sevilla parece haber encontrado sus mejores sensaciones, las cuales deben volver a salir a relucir en la complicada visita que aguarda el domingo en San Mamés.

Allí espera un respetable y admirable Athletic de Bilbao que, en cambio, podría haberse descolgado ya de la lucha por la Liga de Campeones. Los de Marcelo Bielsa, con 38 puntos, cuatro menos que el Sevilla, parecen estar más centrados en tratar de conquistar los títulos de las otras dos competiciones en las que siguen vivos: la Copa del Rey —disputarán la final contra el Barcelona, lo que les garantiza jugar en Europa la próxima temporada— y la Liga Europa —mañana deben certificar ante el Schalke 04 su pase a semifinales—. Cualquiera que sea el resultado en Bilbao, no será definitivo, aunque volver con tres puntos más sería un espaldarazo para los sevillistas, que antes de que termine el Campeonato recibirán en el Sánchez-Pizjuán a Zaragoza, Levante, Betis y Rayo Vallecano, y que también habrán de desplazarse a los campos del Getafe, Real Madrid y Español. Hacer cuentas previas no sirve para mucho, aunque es indudable que el margen de error es mínimo. Aunque ésta pueda ser la Champions más barata de los últimos años, cuesta creer que el pase para la misma se consiga con menos de 60 puntos. Y el Sevilla tiene 42.

Para lo bueno y lo malo, según se mire, competirá, al menos, con otros siete equipos: Valencia (48), Málaga (47), Levante (45), Osasuna (43), Atlético de Madrid (42) y Español (41). Se medirá a dos de ellos —Levante y Español, que en la jornada anterior se enfrentan al Barcelona— y le gana el goal-average particular al Valencia y al Osasuna, mientras que lo tiene empatado con el Atlético y el Málaga. Los madrileños superan al Sevilla en el general por tres goles, aunque los costasoleños están en desventaja respecto a los sevillistas por dos tantos.

Siete equipos en una horquilla de siete puntos, con sólo dos plazas para la Liga de Campeones y otras dos para la Liga Europa, que, habida cuenta de cómo ha transcurrido la temporada, no sería una mala recompensa, aunque en ningún caso puede ser el objetivo en estos momentos. La lucha se antoja apretadísima. El mejor situado, el Valencia, que parecía inaccesible hace unas jornadas, es, curiosamente, el que está en horas más bajas. Para colmo, ahora visita el Bernabéu. Por lo visto últimamente, Málaga y Atlético de Madrid se perfilan como rivales muy duros, aunque el hecho de que los del Manzanares estén muy vivos en la Liga Europa puede mermarles en la Liga. Cuesta creer que el Levante, la revelación de la temporada, y que apenas ha dado síntomas de debilidad, se derrumbe a última hora, al igual que el Osasuna y el Español, que, pese a no contar con grandes nombres en sus plantillas, se han mostrado muy regulares durante todo el año. Cualquier cosa puede pasar en ocho jornadas.