Polivalencia en una plantilla que será corta pero con mucha competencia

Por  21:28 h.

Es raro asistir a una presentación de un nuevo futbolista del Sevilla y no escuchar a Monchi destacar su versatilidad. Desde que el gaditano se hiciera cargo de la parcela deportiva, la polivalencia ha sido, sin duda, una de las cualidades comunes a muchas de sus incorporaciones. El último ejemplo es el de Trochowski, un futbolista que puede jugar en cuatro posiciones, desde la de organizador hasta cualquiera de las demarcaciones de la media punta.

El resultado de esta política de fichajes es que Marcelino dispone prácticamente de tres jugadores por puesto. Desde que se hiciera cargo del banquillo nervionense, el técnico puso de manifiesto su intención de contar con una plantilla que no fuera demasiado amplia, de unos 22 futbolistas profesionales más los canteranos que pueda usar del filial. Este número, sirviéndose de la citada polivalencia de buena parte de sus efectivos, permite que la competencia por una camiseta de titular sea elevada en todo momento y también influye positivamente en la motivación de los jugadores, sabedores de que tienen más opciones de jugar al poder hacerlo en varias posiciones.

Cáceres, por toda la defensa
Martín Cáceres es el comodín de la defensa. Aunque su posición natural es la de central, el uruguayo jugó muchos partidos la temporada pasada como lateral derecho y en la Copa América que acaba de conquistar con su selección ha llegado a emplearse, y rindiendo a un buen nivel, en el costado zurdo. Está por ver donde actuará este año, aunque teniendo en cuenta que los laterales parecen bien cubiertos con Coke y Dabo, por la derecha, y Fernando Navarro y Luna, por la izquierda, todo hace indicar que habrá de luchar por ganarse un sitio en el centro de la zaga, donde la competencia es notable con los zurdos Spahic y Escudé, y con Alexis, Bernardo e, incluso, Fazio, aunque, por lo visto en la primera parte de la pretemporada, Marcelino, al igual que Manolo Jiménez, parece que prefiere al argentino en el puesto de «stopper», donde es evidente que Gary Medel, tras su sensacional segunda vuelta del ejercicio pasado, parte con notable ventaja no sólo sobre el argentino, sino también sobre Guarente —su rendimiento, tras casi un año parado, es una incógnita— y el canterano Campaña, que, en principio, tiene reservado un dorsal con el primer equipo.

El compañero del mediocentro defensivo saldrá de la dupla que forman Rakitic y Trochowski, dos futbolistas que quieren hacer olvidar el eterno debate sobre la falta de ideas a la hora de crear desde la parcela ancha.

En los costados, Jesús Navas y Perotti apuntan a titulares. El palaciego, dueño y señor de la banda derecha, tendrá más competencia que nunca con Trochowski y, sobre todo, con Manu del Moral. Ambos, con características bien distintas, también pueden actuar por la izquierda, donde también entrará en la pelea el repescado Armenteros, el único extremo zurdo nato del plantel.

A todos estos jugadores de ataque hay que añadir a Luis Alberto —sorprendería que no se quedara en el primer equipo— y al fichaje que está aún por llegar, que será con casi total seguridad Giovani dos Santos, quien ya ha demostrado que también puede actuar por toda la línea de ataque.

Para la punta de lanza, Marcelino cuenta con dos puntas natos, Negredo y Kanouté, que están llamados a consumir muchos minutos esta temporada, bien jugando juntos o figurando como únicos puntas, mientras que la continuidad de Rodri y de Koné es, cuanto menos, dudosa a estas alturas de la pretemporada.

Así las cosas, Marcelino podrá jugar con dos hombres arriba en un clásico 4-4-2 —parece ser su preferencia— o con un estilete y un tercer mediapunta si decide decantarse por un 4-2-3-1. En cualquier caso, el asturiano puede componer muchos puzles distintos con las valiosas piezas que tiene. Su misión es que todos encajen perfectamente.