Reyes, la grada… y Caparrós

Por  15:45 h.

Reyes empezó a hacerse futbolista de la mano de Joaquín Caparrós, quien fuera su entrenador en las dos temporadas y media que estuvo en el Sevilla antes de ser traspasado al Arsenal. Curiosamente, su paisano y mentor será testigo directo esta noche del reencuentro del jugador con la afición sevillista, que lo despidió entre pitos el útimo día que le vio en el Sánchez-Pizjuán. Fue en el partido ante el Barcelona. La grada, viendo que Reyes, llamado a ser un referente en este equipo, pasaba prácticamente desapercibido en el juego, le dio un serio toque de atención. Quieren más, mucho más; le piden porque saben que puede darlo, y ante el Mallorca tiene la oportunidad de tornar esos pitos en aplausos para volver a ganarse a los sevillistas.

El aviso que le dio la afición no fue sino el preámbulo del castigo con el que Míchel quiso hacerle reaccionar. Lo dejó en el banquillo frente al Racing de Santander y sólo la recaída de Perotti le ha devuelto la titularidad. En Granada estuvo a un buen nivel, dando, incluso, la asistencia que permitió a Negredo marcar el 0-1. Esta noche tiene que darle continuidad para que el debate se cierre.