Sólo una gesta monumental y sin precedentes salvaría el año

Por  21:46 h.

Sevilla: Los jugadores del Sevilla se abrazan tras un golSólo una gesta sin precedentes en la Liga española salvaría la temporada del Sevilla. Desde la campaña 1997-1998, cuando el campeonato doméstico volvió a contar con 20 equipos y la victoria ya se computaba a tres puntos, ningún equipo que a falta de doce jornadas para el final estaba a siete puntos de la cuarta plaza, como es el caso de los de Nervión, terminó remontando posiciones para acabar en los puestos que ahora dan acceso a la Liga de Campeones.

Éste sería el único resultado que evitaría el suspenso sevillista en el presente, y hasta el momento decepcionante, ejercicio. No es imposible, pero nadie discute la dificultad de la empresa que, en los dos próximos meses, tiene ante sí el cuadro blanco, que en la docena de encuentros que le quedan debería registrar una sobresaliente media de puntos para saltar desde la actual duodécima posición, con 33 puntos, hasta la cuarta, que en estos momentos ocupa el Málaga con 40 puntos.

En las catorce temporadas anteriores, las remontadas finales más llamativas las protagonizaron el Celta, en la 2002-2003, y el Atlético de Madrid, en la 2008-2009. A falta de doce jornadas, el cuadro vigués era quinto con 41 puntos, a cinco del cuarto, el Valencia, conjunto al que terminó sacándole un punto (61 frente a 60) cuando terminó aquella edición de la Liga. Esto es, sumó 20 de los 36 puntos posibles, una buena media pero en un ningún caso desorbitada, de lo que se deduce que lo ocurrido fue más demérito del Valencia que tan sólo logró 14 puntos de los 36 finales.

Más importante si cabe fue el logro del Atlético, que, en la jornada 26, era séptimo (40 puntos), a cinco del Villarreal, y que terminó cuarto tras conseguir 27 de los 36 puntos finales. Por su parte, en la campaña 1997-1998, el Athletic también completó una gran remontada: a falta de doce jornadas estaba a cuatro puntos de la Liga de Campeones, pero un 25 de 36 le hizo acabar incluso como subcampeón.

Todo hace indicar que los números conseguidos por el Celta, el Atlético y el Athletic podrían ser insuficientes para el Sevilla de Míchel, no sólo porque en este caso son siete y no cinco o cuatro los puntos que hay que recuperar sino porque, además, son siete —Levante, Osasuna, Athletic de Bilbao, Atlético de Madrid, Español, Rayo Vallecano y Real Sociedad— los equipos que tienen posibilidades reales de estar peleando por este objetivo hasta las últimas jornadas. Lo normal sería que algunos de estos clubes, tras completar un notable papel hasta ahora, se vinieran abajo en el tramo definitivo de la competición, o que el Athletic y el Atlético acusaran el hecho de estar vivos en la Liga Europa, aunque la remontada del Sevilla sólo podrá consumarse si el cuadro de Nervión completa un extraordinario final de temporada, muchísimo mejor en juego y resultado que lo ya exhibido en líneas generales.

Números que intimidan

En este tipo de situaciones, es inevitable echar números. Y ahí es cuando la realidad abofetea al Sevilla. Por imprecisas que puedan resultar las frías matemáticas en estos cálculos, sí son, al menos, muy orientativas. Y, desde luego, este Sevilla lo tiene muy, muy difícil para que le salgan las cuentas si este año se cumple la media vigente hasta este curso, que sitúa la cuarta plaza en torno a 64 puntos. La resta es tan sencilla como abrumadora: para alcanzar los citados 64 puntos, el equipo de Míchel tendría que obtener 31 de los 36 puntos que quedan por disputar. Un reto que roza la proeza, aunque quizá podría exigir algún que otro punto menos este año por lo competida que está la lucha en cuestión.

Echar un vistazo al calendario que le queda al Sevilla no sirve de mucho, pues lo visto el pasado sábado en El Molinón demostró lo que ya se debería dar por hecho: que a estas alturas del Campeonato ningún rival, da igual cuál sea su clasificación, es una perita en dulce, pues prácticamente todos los equipos están inmersos en alguna lucha de importancia.

En los doce compromisos que le restan, el equipo de Míchel, quien sólo renovaría automáticamente si mete al Sevilla en la Liga de Campeones, recibirá al Barcelona, Mallorca, Zaragoza, Levante, Betis y Rayo Vallecano, mientras que visitará al Racing, Granada, Athletic, Getafe, Real Madrid y Español. Tratar de barruntar los puntos con los que puede acabar el Sevilla es hablar por hablar. Lo único claro es que es muy complicado.