Manita del Getafe ante un horrible y decepcionante Sevilla (5-1)

Por  12:00 h.

Cuando más lo necesitaba, cuando la ilusión se había contagiado en el club de Nervión por la posibilidad de colocarse quinto y a sólo tres puntos de la Liga de Campeones, cuando Negredo marcó, probablemente, uno de los goles más bonitos de la temporada, el Sevilla terminó firmando en Getafe uno de los partidos más lamentables que se recuerdan. No sólo por el resultado (5-1), sino por el bajón del equipo en la segunda mitad, en la que provocó una situación escandalosa recibiendo cuatro goles en sólo 30 minutos, el equipo de Míchel fue una caricatura. Ahora, con 42 puntos y a uno de Europa, se complica la vida para conseguir el objetivo al quedar empatado con hasta cuatro equipos (Atlético, Athletic, de Bilbao, Getafe y Español).

Getafe C. F. 5 Sevilla F.C. 1
5 – Getafe CF
Moyá; Arroyo, Miguel Torres, Cata Díaz, Mané; Lacen, Míchel, Gavilán (Casquero, m. 82), D. Castro, P. Ríos (Barrada, m. 76) y Miku (Güiza, m. 78).
1– Sevilla FC
Javi Varas; Coke, Fazio, Escude, Fernando Navarro (Babá, m. 57); Navas, Medel (Campaña, m. 79), Trochowski, Luna; Manu del Moral (Rakitic, m. 71) y Kanouté.
Goles
0-1, m. 19: Negredo. 1-1, m. 35: Torres. 2-1. m. 48: Lacen. 3-1, m. 62: Miku. 4-1, m. 62: Pedro Ríos. 5.1, m. 72: Miku.
Árbitro
Turienzo Álvarez (C. Castellano-Leonés). Amonestó a Trochowski, Fernando Navarro y Torres.

Comenzó el Sevilla intentando llevar el control del juego, consciente de que una victoria en Getafe le colocaría en una posición inmejorable para dar caza a los puestos de Liga de Campeones. El Getafe, por su parte, se vio sorprendido por la continua embestida del conjunto de Míchel e inició el duelo con la premisa de ralentizar el juego lo máximo posible. Pero el Sevilla, erre que erre, puso la mira en el marco de Moyá para intentar ponerse cuanto antes por delante en el marcador. Y lo hizo. Vaya si lo hizo…

En uno de los mejores goles de la temporada, Negredo remató a la perfección de chilena un buen centro de Trochowski ante la incredulidad de los defensas del conjunto local. Corría el minuto 18 y el conjunto nervionense se hizo dueño y señor del partido. Hasta tres ocasiones claras tuvo en apenas unos instantes para haber dejado casi sentenciado el duelo en el Coliseum Alfonso Pérez Muñoz. Primero Navas, que se marchó sólo en un contragolpe; luego, Trochowski, de falta, y por último, Negredo, en un remate que a punto estuvo de colarse en la portería del Getafe, fueron los futbolistas que volvieron a meter el miedo a los aficionados de la entidad madrileña.

Y, como sucede en el fútbol cuando mucho perdonas, acabas siendo condenado y castigado. En un error del lateral Coke, que se agachó cuando debió despejar el balón con la cabeza, hizo que Escudé le diera el balón franco a Miguel Torres para que rematara sin oposición. Apenas quedaban diez minutos para que se acabara la primera parte y el Getafe mejoró considerablemente. En el minuto 41, Pedro Ríos centró y Gavilán remató de cabeza ante la atenta mirada de Varas que desvió el balón sin problemas.

En la segunda mitad, más de lo mismo. El Sevilla perdonó y el Getafe castigó. Luna tuvo una ocasión inmejorable en el minuto 46 pero su remate se fue fuera, mientras que Lacen, desde fuera del área y tras un pase de Diego Castro, puso el balón dentro de la portería de Varas sólo un minuto después. A las primeras de cambio, el conjunto madrileño le daba un golpe muy duro al conjunto de Míchel.

El preparador sevillista optó entonces por hacer el primer cambio. Metió a Babá por Fernando Navarro, retrasando a Luna y desplazando a Del Moral a la izquierda. Quedaban 30 minutos y el técnico madrileño abogó por poner toda su artillería para intentar darle la vuelta al marcador. Pero ni con esas… El Getafe quería más protagonismo y lo obtuvo. Pedro Ríos, uno de los futbolistas más técnicos, le hizo un caño a Escudé y le dio el balón a Miku para que lo empujara.

El encuentro se ponía cuesta arriba en un abrir y cerrar los ojos y dejaba al Sevilla absolutamente desquiciado. Sin capacidad para dar dos pases seguidos, el conjunto local se creció ante un cada vez más decepcionante Sevilla. En sólo tres minutos recibió otros dos tantos. En el minuto 68 fue Pedro Ríos, a centro de Mané, y en el 71, Miku, los que pusieron un sonrojante 5-1 en el marcador. Los últimos minutos del Sevilla fueron desoladores para el Sevilla, esperando que Turienzo pitara el final de la contienda y el Getafe perdonando ocasiones clarísimas para hacer aún más abultado el marcador.