El equipo se jugará la plaza de Champions ante un Almería «en chanclas»

Por  0:30 h.

Temporadas atrás se hablaba mucho a estas alturas de la temporada de que los conjuntos vascos se solían echar una mano, y no precisamente al cuello, cuando se producían enfrentamientos directos y a uno le urgía la necesidad de puntuar para asegurar algún objetivo mientras el rival estaba en situación desahogada. Los resultados solían confirmar después ese «hermanamiento» no escrito entre equipos de la misma comunidad. Esa dinámica de, al menos, no hacerse daño «gratuitamente» se echaba de menos entre equipos andaluces, pues la rivalidad y el cainismo solía primar sobre otras cuestiones menos prosaicas. Parece que la situación ha variado, o al menos algunos resultados registrados estos últimos años así lo hacen pensar tanto a los más suspicaces como a los incautos.

La rumorología que acompaña al presunto «trasiego de maletines» en estas fechas no parece que vaya a tener un capítulo en el Almería-Sevilla. El Mallorca no está para primar a nadie, sumido en concurso de acreedores y sin dinero para pagar los plazos de su goleador Aduriz (debe aún 1.250.000 euros al Athletic, que lo tiene denunciado ante la UEFA). Por todo ello, en el seno del club balear tienen claro que el tren de la Champions se les fue en Riazor. Los jugadores así lo daban a entender en el viaje de vuelta de La Coruña a todo el que se lo quería preguntar. Nadie ponía en duda que el Sevilla vaya a aprovechar esta segunda oportunidad (de haberle ganado al Barça ya tendrían seguro acabar cuartos) de asegurar la presencia en la previa de Liga de Campeones del próximo verano.

Esta impresión favorable al «2» de la quiniela en el partido del próximo sábado en el estadio de los Juegos del Mediterráneo, que seguro que será matizada con el paso de los días buscando lo políticamente correcto, se veía ayer acrecentada por las declaraciones de Alfonso García a deportesalmería.com. Según el presidente del Almería, el partido del sábado ante el Sevilla «va a ser el de la fiesta de la permanencia un año más. El resultado es lo de menos, lo digo sinceramente. El equipo ya ha hecho los deberes y ahora es un partido para disfrutar, independientemente de que se gane o se pierda, se juegue mejor o peor».

También lo ha debido entender así el entrenador Juanma Lillo, que dio descanso a su plantilla hasta el miércoles por la tarde. En el club nadie habla del partido que cerrará el curso futbolístico para el Almería y sí de la posible venta de Diego Alves (se habla incluso de que pueda ser sustituido en el transcurso del partido ante el Sevilla para que la afición lo ovacione), de la renovación de Esteban o de la marcha de Cisma, amén de la propia continuidad o no del técnico donostiarra que suplió con acierto a Hugo Sánchez. Se habla también de que habrá un recibimiento cariñoso hacia Álvaro Negredo y que, si se da el caso, se aplaudirían los goles del ariete madrileño.

Bajas en el Almería

Si bien es cierto que el Sevilla llegará a Almería con la defensa en cuadro y con la final de Copa ya en el horizonte inmediato, en el cuadro de Lillo se da por seguro que no estará en el equipo Kalu Uche, preconvocado por Nigeria y que ya no estuvo en Tenerife, y el camerunés M’Bami, si como parece también es citado por su selección para el inminente Mundial.

En el recuerdo de los aficionados están los «favores» finales que el Almería, ya salvado matemáticamente, les hizo a dos equipos andaluces, como al Recreativo en la temporada 2007-2008 (0-2) y al Betis (2-0 en Heliópolis) el pasado curso, aunque éste último resultara insuficiente.

Por otra parte, Gregorio Manzano quiso salir al paso ayer una vez más ante los que aseguran que será el entrenador del Sevilla la próxima temporada, lo que no sería bien visto en la isla después de su excelente labor en el club balear pese a que su trabajo no haya calado entre la afición: «No he hablado con ningún club sobre mi futuro ni tampoco se ha dirigido a mí ninguno interesándose por mis servicios». De hecho el técnico jiennense ni siquiera descartaba la posibilidad de seguir, aunque esto último nadie lo cree viendo la situación financiera que vive la entidad del antiguo Son Moix.

Puedes leer este artículo en ABC de Sevilla