La “otra temporada” de Perotti

Por  17:40 h.

Sin embargo, en una reunión que se celebró la semana pasada en el estadio Sánchez-Pizjuán, en la que estuvieron presentes, entre otros, el presidente del Sevilla, José María del Nido, y el propio jugador, se llegó a la conclusión de que lo más sensato era que el futbolista siguiera reforzando su recuperación en los 40 días de vacaciones que tendrá. De hecho, Perotti ya se encuentra en Argentina a la espera de que se concrete a qué lugar tiene que viajar para que otros especialistas valoren cómo está evolucionando. Las opciones pasan por Chicago, en Estados Unidos, en el hospital en el que Gonzalo Higuaín fue operado; Buenos Aires, en Argentina, donde hay un prestigioso galeno que ha recuperado a deportistas de élite por dolencias parecidas, y en España, tras las gestiones realizadas por el jefe de los servicios médicos del Sevilla, José Naranjo.

El único objetivo que pretende el Sevilla es que Diego Perotti llegue en las mejores condiciones a la pretemporada y que no exista ningún tipo de riesgo de que recaiga de alguna dolencia muscular. «Hay 40 días por delante para cerciorarnos de que todo va por buen camino», señaló una fuente consultada. Para Míchel, Diego Perotti reúne todas las características para ser un extremo de alta calidad mundial. El preparador del equipo blanco les ha hecho llegar a los directivos del Sevilla que con el argentino recuperado la eficacia del equipo blanco arriba será muy alta. Y por eso no se quiere pensar en ninguna recaída.

La primera vez que tuvo que parar Diego Perotti fue el 16 de octubre, en el encuentro que el Sevilla ganó en su estadio ante el Sporting de Gijón por 2-1. El delantero de Buenos Aires sólo jugó 28 minutos. Apenas unas semanas después reapareció, para volver a caer lesionado el 5 de diciembre, en el duelo ante el Getafe (3-0). Perotti sólo estuvo en el terreno de juego 37 minutos. Después se lesionó ante el Español (0-0) el 14 de enero.El argentino volvió a las convocatorias a finales del mismo mes y mostró su confianza en su plena recuperación, hasta que el 2 de febrero volvió a notar un pinchazo que le provocó un importante desconcierto. Los servicios médicos de la entidad optaron entonces por llevarlo a la clínica La Esperanza, en Vitoria, para que lo viera Mikel Sánchez.

El afamado traumatólogo le infiltró factores de crecimiento y el delantero se volvió a recuperar completamente. De hecho, la entidad sevillista comunicó que se le iban a «realizar unas infiltraciones en las zonas de cicatriz de las roturas anteriores del bíceps femoral, para ayudar a la resolución completa y acabar con las molestias que le están limitando su capacidad para entrenarse al cien por cien». Se recuperó y así lo dijo el propio jugador. Pero volvió a recaer. Hasta la última jornada de Liga, en la que reapareció, la misma que le sirve al «galgo» argentino para pensar en que sus continuas recaídas, con la ayuda en verano de los prestigiosos médicos que visite, deben quedar ya en el olvido.