Llevar la iniciativa, otra asignatura pendiente

Por  21:38 h.

El Sevilla está instalado en una situación privilegiada de la clasificación. Los de Nervión han cuajado un magnífico comienzo de Liga que les ha hecho colocarse en lo alto de la tabla tras haberse enfrentado a todos los rivales teóricamente directos e, incluso, al todopoderoso Barcelona. Pero el paso de las jornadas ha dejado varias cosas a mejorar. Aparte del juego, que sigue sin ser el esperado por la afición sevillista, los hombres de Marcelino pasan apuros cuando les toca llevar la iniciativa. Tal es así, que cuando le ha tocado enfrentarse a equipos de la zona baja ha visto cómo o ganaba por la mínima o no era capaz de pasar del empate.

Tras nueve jornadas disputadas, los sevillistas han vencido, entre otros, a Málaga y Valencia, así como han empatado con equipos como Villarreal, Atlético de Madrid o Barcelona. Todos ellos, exceptuando al cuadro culé, rivales de su nivel, por lo que el balance es más que positivo. Pero las cosas cambian cuando el equipo que está enfrente está situado en la zona baja de la clasificación. Estos conjuntos, que suelen caracterizarse por dejar jugar al rival cuando es superior, son los que más problemas les han creado a los de Marcelino hasta la fecha. A los de Nervión les cuesta llevar la iniciativa y por ello han sufrido con Sporting de Gijón o Racing de Santander, por ejemplo, cuando ambos llegaron al Ramón Sánchez-Pizjuán como colistas.

También le costó demasiado esfuerzo al Sevilla empatar en Pamplona, donde ni siquiera fue capaz de marcar, encuentro en el que el colegiado no vio un claro penalti de Perotti. Incluso pasó apuros el cuadro de Marcelino para imponerse a la Real Sociedad al comienzo de Liga, aunque apareció Kanouté decantar la balanza hacia el lado sevillista. Nadie duda del potencial del Sevilla, sobre todo a la hora de mirar sus números en este inicio liguero, pero a nadie se le escapa que Marcelino todavía tiene muchas cosas que mejorar si quiere continuar con esta línea. No sólo preocupa que el juego no sea el esperado, sino que la defensa dejó el martes varios detalles por analizar. Los fallos defensivos no son nuevos en este equipo que, aunque es uno de los menos goleados de la Liga —sólo reciben menos tantos el Barcelona y el Levante—, ofrece demasiadas oportunidades a los rivales. De hecho, el gran héroe en muchos de los partidos ha sido Javi Varas. Tiempo tiene por delante Marcelino, que trabajará mucho más tranquilo mientras el equipo siga en la zona alta.

Sistema «innegociable»

Una de las frases que más repitió el técnico sevillista en las primeras jornadas fue que su sistema era innegociable. El asturiano, a pesar de saber que anda corto de efectivos en la zona de ataque y contar con grandes futbolistas en el centro del campo, dejó claro que apostaría por el 4-4-2 hasta que las circunstancias se lo impidieran. Y así lo cumplió hasta que el sábado pasado, con Negredo lesionado, decidió dejar a Kanouté en el banquillo. La apuesta le salió bien y consiguió sumar un punto en un campo tan complicado como el culé. Con Negredo todavía renqueante y el de Mali sancionado por su expulsión en el Nou Camp, Marcelino volvió a apostar el martes contra el Racing de Santander por dejar a un lado el sistema innegociable. Y le volvió a salir bien la apuesta al técnico, que vio cómo su equipo realizó una buena presión y sacó la pelota jugada de forma rápida. Precisamente los peores minutos de los sevillistas, con remontada de los visitantes incluida, llegó cuando Marcelino movió el banquillo y volvió al 4-4-2. Por ello, debido al gran partido en Barcelona y a la buena primera parte con el Racing, Marcelino se podría replantear el sistema, toda vez que ha quedado demostrado que el Sevilla juega mejor cuando tiene más presencia en el centro del campo.

Redacción

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