En busca de carácter para una defensa poco expeditiva

Por  4:47 h.

Sevilla FC: Cáceres escucha las indicaciones de Javi Navarro durante un entrenamientoAntonio Álvarez perfila el once con el que iniciará la andadura liguera como local. Tras la baja segura de Federico Fazio es seguro que habrá cambios en el eje de la defensa y los recién llegados Alexis Ruano y Martín Cáceres optan al puesto que deja el espigado zaguero argentino. Hasta la fecha, tras cinco partidos oficiales disputados en tres competiciones distintas —Supercopa de España, play off de Champions y la jornada inicial de Liga—, el Sevilla no ha logrado mantener su portería a cero en ninguna ocasión, aunque esa evidencia negativa no haya que achacarla exclusivamente a la línea defensiva. En cualquier caso, para apuntalarla han llegado el zaguero malagueño (fichado del Valencia por 5,2 millones de euros) y el internacional uruguayo —cedido por el Barcelona, con opción de compra incluida por tres millones de euros—. Uno de los dos se estrenará mañana ante el Deportivo de Lotina, equipo que no se caracteriza precisamente por su poderío ofensivo, tal y como puede leerse en las páginas de deportes de ABC de Sevilla.

La sombra de Javi Navarro
Desde el obligado retiro de Javi Navarro —su último partido oficial fue la final de Copa disputada ante el Getafe el 23 de junio del 2007—, el Sevilla buscó con ahínco y escaso éxito un central diestro de jerarquía que supliera al capitán más laureado de la historia del club. La primera apuesta, que resultó fallida, fue la del internacional holandés cedido por el Chelsea Khalid Boulahrouz, aunque más riesgo conllevó, por el desembolso ocasionado (8.449.234 euros), la que se abordó esa misma temporada por el internacional colombiado Aquivaldo Mosquera. Tras pinchar en hueso con esas dos contrataciones en el verano del 2007 y no hacer uso de la opción de compra que mantenía sobre Boulahrouz, la dirección deportiva hizo un nuevo esfuerzo económico al año siguiente adquiriendo al experimentado central del Olympique de Lyon Sebastien Squillaci. Por el internacional galo se pagaron, según reza también en la contabilidad del club de Nervión, 7.351.669 euros. Esta vez la apuesta no resultó rana en un principio, pues su rendimiento fue notable en su primer curso como jugador del Sevilla, en el que disputó un total de 44 partidos, 33 de ellos en Liga. Más irregular fue su concurso el pasado año, pues sufrió lesiones que mermaron su rendimiento y ya no fue un bastión en defensa junto a su compatriota Julien Escudé. Tampoco congenió con Antonio Álvarez lo que propició que buscase una salida que encontró, no sin cierta polémica, en el Arsenal. El club londinense invirtió en su contratación alrededor de cuatro millones de euros, con el que el Sevilla recuperó poco más del cincuenta por ciento de lo invertido por un jugador contrastado al que le restaban dos años de contrato.

La llegada de Federico Fazio al Sevilla es anterior a los tres jugadores anteriormente citados, pues se produce en enero del 2007, aunque su debut con el primer equipo no acontece hasta el mes de agosto y después de que hubiese sido pieza clave —jugando como mediocentro defensivo— en el ascenso del Sevilla Atlético a Segunda división de la mano de Manolo Jiménez. La contratación del prometedor defensa argentino está consignada con un desembolso de 1.708.609 euros. Sus reiteradas lesiones de tobillo han frenado su carrera en el Sevilla y un nuevo percance la semana pasada lo va a apartar de la titularidad que venía disfrutando en este arranque de temporada.

A estos nombres hay que unir también el de Sergio Sánchez, que aunque fue firmado en un principio para reforzar el puesto de lateral derecho, su trayectoria anterior —tanto en el Racing de Santander como en el Español— también lo avalaban como un central de cierta proyección y carácter. Su consabida dolencia cardíaca, que se confía haya sido subsanada definitivamente tras la operación a la que fue sometido el pasado mes de mayo, le ha impedido mostrar sus cualidades.

Ahora les toca el turno a Alexis y a Martín Cáceres de aquilatar la valía de la que venían precedidos antes de recalar en el Sevilla. Cerca de ellos, trabajando junto a Antonio Álvarez, se encuentra Javi Navarro, que no es un mal espejo en el que mirarse. Lo cierto es que sin el valenciano dentro del terreno de juego y con Ivica Dragutinovic aún recuperándose de la grave lesión sufrida al final de la pasada campaña, el equipo adolece de un futbolista que le imprima carácter y agresividad a una zaga que se ha mostrado demasiado blanda y permisiva en este inicio de temporada.