Antonio Álvarez, increpado por aficionados al término del encuentro

Por  23:41 h.

Un grupo de unos doscientos aficionados sevillistas, descontentos con el nivel que el equipo ha dado en tres de los cuatro partidos oficiales que han supuesto la pérdida de la Supercopa y caer eliminados ante el Braga, han esperado a los jugadores del Sevilla al término del partido a que éstos salieran de los vestuarios. Con la dificultad del personal de la UEFA, hemos podido recabar unas imágenes en las que los seguidores nervionenses la tomaban muy en serio con Federico Fazio -el chaval no estuvo acertado en la jugada del primer gol del Braga, pero alguien lo fichó-, con gritos de ‘¡Fazio, vete ya!’ y al que dedicaban gestos impropios cuando ya se encontraba subido en el autocar del equipo.

A jugadores como Palop, Jesús Navas, Perotti e incluso Dabo, un recién llegado que de momento está cumpliendo y que cuando fue cambiado por Álvarez durante el choque recibió una ovación del Sánchez Pizjuán, este grupo de seguidores les dedicaba aplausos y vítores para que levantaran el ánimo, aunque a otros, les ha tocado escuchar en ya tan manido ‘¡jugadores, mercenarios!’. Pero lo peor ha venido cuando el entrenador marchenero del Sevilla abandonaba el estadio y en los pocos metros que separaban dicha puerta y la del autocar, ha podido escuchar como le pedían que se marchara del cargo y dejara de ser el técnico del equipo además de algunos insultos desagradables.

Esto ha sido al término del encuentro, pero durante el partido, desde alguna de las gradas del coliseo sevillista cánticos del tipo ‘súbeme el carnet, súbeme el carnet’, sobre todo cuando el Braga ya ganaba el choque, además de algo que no se escuchaba desde hace cinco años en el Ramón Sánchez Pizjuán, desde aquel partido contra el Español, donde se decía desde los asientos repletos de aficionados ‘¡Del Nido ratero, dónde está el dinero!’.