Reivindicarse o agotar el crédito

Por  4:00 h.

Sevilla FC: Guarente y Konko corren juntos ayer en el Real Club de GolfNada es eterno en el fútbol y mucho menos el crédito. A varios jugadores sevillistas les apremia la necesidad de reivindicarse. Está Fazio, por ejemplo, preso de las lesiones, en jaque por tanta mala suerte en forma de esguinces de tobillo, del izquierdo y el derecho. Le han diseñado plantillas especiales y ha estado en manos de los mejores doctores, nacionales (Cugat y Mikel Sánchez) y extranjeros, incluso de kinesiólogos que lo siguen mimando.

Tal y como puede leerse en las páginas de deportes de ABC de Sevilla, hace un año, tras muchos meses de ausencia, sufrió un problema de ampollas en la pretemporada y en la tercera jornada sufrió un esguince que se agravó por un desgarro del ligamento. Eso fue en septiembre. Ya no pudo jugar más hasta la vuelta de semifinales de Copa, en Getafe, a principios de febrero. Otros cinco meses en el dique seco no lo apartaron de los planes de Jiménez y despuntó a su vuelta hasta que el fantasma de las lesiones se le atravesó en el camino. Se lastimó de nuevo el tobillo —el contrario a la lesión de la 08-09— ante el Xerez (1-1) y regresó en la visita del Atlético de Madrid (3-1). Se perdió la final de Copa y sólo pudo disputar trece de los 55 partidos de la temporada.

Ninguno de los casos se asemeja al suyo por la contumacia en la recaída y la fragilidad de sus articulaciones, pero bien es verdad que a Konko habría que incluirlo en el mismo saco. Hace dos campañas fue un asiduo de los servicios médicos del club y en la pasada apenas varió su sino. Lo del francés es paradójico: juega muy poco pero cuando lo hace lo agradece el equipo. Cumple. Le quedan tres años de contrato y ha de mejorar en todos los aspectos, sobre todo la actitud y su implicación.

La misma receta se le puede expedir a Romaric. Le ha hecho ver a Monchi que quiere quedarse, y ahora es él quien tiene la responsabilidad de reivindicarse, ganarse un sitio en la medular tras la llegada de Guarente. Si sigue siendo noticia por su sobrepeso o sus deslices con la indisciplina, mala señal. El futbolista se ha devaluado y eso que en su primera campaña en Nervión fue el sexto jugador más utilizado en la Liga por Jiménez. En la precedente, en cambio, perdió fuerza como la gaseosa, siendo desplazado del centro del campo por Zokora, que formó dupla junto a Renato en 21 de los 55 choques oficiales.

Y también Negredo…
Cuentas pendientes las del costamarfileño consigo mismo, igual que Negredo, que anotó catorce dianas entre las tres competiciones y nada se le puede recriminar desde la lógica. Sin embargo, su labor dejó un sabor agridulce, quizás porque la ansiedad le pasó factura, quizás por la falta de templanza que acusó en las tres expulsiones del curso, o puede que por la sencilla razón de que la grada intuya que aún está lejos del sideral nivel de Kanouté y Luis Fabiano. Así que Negredo tiene que enchufarse y llamar a las puertas de la titularidad. Pero el mensaje vale también para Fazio, Konko y Romaric, incluso para Acosta. Les llega la hora de hacer valer su condición de relevo generacional para la vieja guardia de la plantilla porque nada es eterno, y tampoco el esqueleto formado entre 2004 y 2006.