«Ahora tengo una vida más organizada y eso me beneficia»

Por  3:00 h.

El mediocentro de Costa de Marfil, tras sellar su mejor semana, explica los detalles que han provocado un cambio en su rendimiento, en una entrevista publicada hoy en las páginas de deportes de ABC de Sevilla.

—¿Qué ha pasado?
—¿En qué sentido?

—En su cambio en el juego. Ha firmado su mejor semana desde hace mucho tiempo, ¿no?
—Lo del otro día en el Atlético fue impresionante. Soñaba con un día así. Y con la selección sí que es verdad que
el gol me ha dado mucha fuerza.

—¿Tiene alguna explicación?
—No sé, supongo que sí. Me imagino que hay muchas cosas que influyen a la hora de jugar. Vivo un momento muy bueno, y no lo digo sólo por el fútbol. Mi hijo se ha venido a vivir a Sevilla conmigo y mi novia… me ayuda con muchas cosas que antes eran problemáticas.

—¿A qué se refiere?
—Hay muchas cosas. Imagínese que llega usted a un país nuevo, que no sabe el idioma, que se fía de mucha gente y que luego las cosas no salen como uno se imaginaba.

—Sea más concreto.
—Lo que yo quiero destacar es que ahora tengo una vida más organizada y eso me beneficia. He tenido muchos problemas. A mí me robaron dos coches, me han engañado de una manera increíble… Hay cosas muy fuertes, incluso me falsificaron mi firma…

—Hay un dicho en España que dice: año nuevo, vida nueva. ¿Habría que aplicárselo a usted con el de temporada nueva, vida nueva?.
—Eso es lo que espero. Yo se lo dije a Monchi, que confiara en mí, que podía tener una segunda oportunidad y demostrarle que puedo ser importante en el Sevilla.

—Jiménez dijo en estas mismas páginas que si usted quiere estará entre los tres mejores jugadores de la plantilla.
—Bueno, se lo agradezco. Espero que no se equivoque. Ahora lo tengo todo para triunfar. Antes sufría por un tema que para mí es muy importante. Mi hijo vivía en Alemania y tenía muchos problemas para verlo. Tiene ocho años y no es fácil concentrarse sabiendo que está creciendo y que me estoy perdiendo tantas cosas importantes en su vida. Ahora, gracias a Dios, está conmigo. Además, mi novia me da la calma que necesitaba. Fue una casualidad que nos conociéramos. Fui a ver un pase de moda y la vi. Es modelo. Empezamos a hablar y hasta hoy.

—Es decir, que tiene a usted a su particular Antonio Escribano en casa. Me imagino que sabe porque se lo digo…
—Sí, sí,. No hace falta que me diga más (se ríe). Es la verdad. En la alimentación me dejo llevar por mi novia. Es modelo y tiene que cuidarse (se vuelve a reír). Escribano, además, me ha ayudado bastante. Eso hay que reconocerlo.

—¿En quién piensa en los buenos momentos?
—En mi familia, en mi amigo David García, en los compañeros, en Monchi, que siempre ha estado a mi lado.

—¿Algún consejo que destacar?
—Kanouté, es como un hermano mayor para mí. Siempre está ayudándonos a todos.

—¿Qué le dijo a usted?
—Que tuviera paciencia, que si no tuviera calidad pues no había nada quehacer, pero que él estaba convencido de que si yo trabajaba, trabajaba y trabajaba terminaría rindiendo.

—¿Algo más?
—Que organizara mi vida tanto en el terreno de juego como fuera de ella.

—¿Va a triunfar en el Sevilla?
—Yo creo que si. Tengo la obligación. El Sevilla puso mucho dinero para ficharme.

—Lo que es la vida, hoy podía estar en el Zaragoza…
—Esto cambia tan rápido que parece increíble.

—Tan increíble como el día que a Monchi casi le da algo cuando vio a Renato-Romaric en el mediocentro…
—Sí, eso fue en un entrenamiento. Gregorio Manzano nos llamó a los dos y nos dijo: ¿Cuándo fue la última vez que jugaron juntos? Le dijimos que algunas veces lo habíamos hecho… Y él nos comentó que la última había sido ante el Villarreal y que a los pocos minutos ya habíamos tirado el partido. Luego nos comentó que no le preocupaba, que Renato tenía que estar algo más retrasado, yo con un poco más de espacio y Kanouté estaría apoyándonos.

—Salió muy bien la jugada.
—Sí, salió perfecto. En el partido ante el Villarreal estaban las líneas más separadas y no nos salió nada.