«El club y yo sólo esperamos el sí; en cinco días podría volver a jugar»

Por  4:43 h.

Sevilla FC: El zaguero catalán posa para ABC de SevillaMañana a primera hora de la tarde tendrá la prueba definitiva; lleva un año soñando con ese día y se muestra agradecido con la entidad nervionense «por darme esta nueva oportunidad»

—Llevo pensando mucho tiempo en este día (mañana, a las 14:00 horas), en el momento en el que me despierte y me digan que ya puedo volver a jugar al fútbol. La prueba —señala Sergio Sánchez— sólo dura media hora; me meten un tubito por la boca y analizan el estado del corazón. Ya está. Me duermen algo para que no me moleste, y luego me tendrán que decir…

—¿Muy nervioso?

—¡Es que es la última prueba, la definitiva! ¿Cómo voy a estar? Nunca lo he dicho, pero yo me vi fuera de todo esto; estuve tres meses fatal. ¡Uff! Monchi me llegó a decir que tenía la secretaría técnica abierta, que me podía dedicar a hacer informes de jugadores, de los rivales que nos fueran tocando. Y yo sólo tengo 24 años.

—Hace prácticamente un año que recibió la mala noticia. ¿Preparado para la buena nueva?

—Yo no contemplo otra posibilidad que no sea la de volver a jugar, la verdad. Ya recibí un palo muy grande, gordísimo, cuando me detectaron el problema en el corazón, y ahora no me quiero ni imaginar que me digan que no hay nada que hacer. Me niego a creerlo. El Sevilla y yo sólo esperamos el sí. Físicamente estoy muy bien, casi en mi plenitud, con el peso adecuado y con la moral muy alta. Preparado para el sí, aunque… (se queda callado unos segundos) no quiero precipitarme

—Si le dan el «ok» mañana, ¿cuándo podría volver a jugar?

—A los cuatro o cinco días. Eso, al menos, es lo que me han dicho los médicos.

—Ya se conocerá de memoria el calendario de partidos, ¿no?

—Claro, claro. Para el partido de ida ante el Málaga no me da tiempo, pero luego llega el Osasuna, la vuelta de la Copa, la Real Sociedad, el Español…

—Vale, vale. ¿Ha pensado en su vuelta?

—Mil veces. Me lo he imaginado de mil maneras. Estos días me he acordado de cuando debuté en la Primera división. Fue muy especial, pero no se puede comparar. Ahora es distinto. Sé lo que quiero y tuve que estar a punto de perderlo para darme cuenta. He pensado tantas y tantas veces en lo mismo… Me imagino el día antes del encuentro al ver la lista de convocados, el momento de ir al hotel a concentrarnos, la charla del día siguiente, cuando lleguemos al estadio, y claro, el momento de saltar al campo y escuchar el murmullo de la gente, el olor a césped; son muchas cosas y no es fácil para mí explicarlo.

—¿De quién se acordará?

—Es también complicado de responder. Por supuesto, del Sevilla, que confió en mí y me dio la posibilidad de llegar a la última prueba así, con la ilusión máxima. De hecho, el presi me comentó que sabía que iba a volver a jugar al fútbol. También, de mi familia, que lo ha pasado fatal, de la afición, y, por supuesto, de mi amigo Dani Jarque.

—Tengo entendido que tiene pensado dedicarle su primer partido. ¿Es así?

—El primero y todos los que juegue. Con tanto tiempo libre como he tenido en este año me he acordado del Jarque persona, del que me ayudó tanto. Tengo una camiseta guardada en mi habitación preparada para ponérmela. Y lo voy a hacer en todos los partidos que juegue en mi vida. Imprimí una fotografía y la llevé a una imprenta, en mi tierra, en Mataró, para que me la pusieran en una camiseta. La señora de la tienda me conoce y me dijo que qué estaba haciendo… Se lo expliqué y se emocionó.

—Mucha suerte mañana.

—Muchas gracias.

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