Siguen la fragilidad defensiva y las lagunas en el centro del campo

Por  3:30 h.

En la antesala de la visita del Borussia de Dortmund, con el futuro en Liga Europa en juego, y con el desplazamiento a la capital de España para enfrentarse al Real Madrid del lenguaraz Mourinho a una semana vista, el Sevilla sigue presentando unos síntomas más que preocupantes. Cinco derrotas consecutivas y catorce goles encajados son datos para quitarle el sueño al más optimista de los seguidores del club de Nervión. Lo cierto es que Manzano sigue sin encontrar solución a los males de su equipo. Éste fue incapaz de tomar la batuta del juego ni ante el hasta ayer penúltimo clasificado de nuestra Liga, como se publica hoy en las páginas de ABC de Sevilla.

A lo que se ve da igual que enfrente estén Busquets, Xavi o Iniesta, que Martí, Joao Víctor o De Guzmán. Ayer los que poblaban el centro del campo del Almería fueron Vargas, M’Bami y Corona desde la mediapunta, y el balón se jugó con mucho más sentido por parte del conjunto de Oltra que por el que tenía a jugadores del renombre internacional y la soldada de Zokora, Renato y Kanouté (una vez más obligado al desgaste añadido de retrasar su posición para participar en la creación del juego).

En una semana en el que el foco de la polémica había recaído en los marfileños Zokora y Romaric, tras desvelarse su acto de indisciplina en la concentración en Barcelona previa al partido de Liga en el Camp Nou, Manzano optó por darle los galones de titular al ex del Tottenham, aunque también acabó tirando del fichado del Le Mans pasada la hora de juego. Ni uno ni otro logró, con sus diferentes características, que el equipo se hiciera con las riendas del partido desde el centro del campo. Pero los males del equipo no sólo radican en la medular: la defensa sufre sobremanera en las acciones de estrategia (así llegaron el primer y el tercer gol del Almería), es frágil por los costados y tampoco se muestra firme y sólido por el centro. Para colmo de males ayer se falló hasta lanzando un penalti…