El undécimo título sevillista tendrá que esperar

Por  4:02 h.

Tras el 3-1 registrado el Sánchez-Pizjuán hace una semana y pese a que para la vuelta se anunciaba la presencia de la nutrida nómina de campeones del mundo que militan en la plantilla de Guardiola, se confiaba en que el Sevilla fuera capaz de capear el temporal en el Camp Nou y lograra alzar, por segunda vez en su historia, la Supercopa de España. De haberlo hecho habría sido su undécimo título a lo largo de sus casi 105 años (los cumplirá el 14 de octubre próximo) de existencia. La triste realidad para los sevillistas es que esa posibilidad se empezó a esfumar en Braga, pues esa derrota en feudo portugués ya comenzó a condicionar el ánimo y la alineación a emplear por Antonio Álvarez. Éste le dio los galones de titular en ataque a Negredo, reservó en el banquillo a Luis Fabiano, y en la grada a Kanouté, el doble goleador de la ida. El vallecano, con el equipo muy atrás, fracasó en los pocos balones que le llegaron, siempre muy lejos del área. Tampoco Navas ni Capel, los héroes de la final de Copa en este mismo escenario, tuvieron su noche.