Manu del Moral: “No nos queda otra que entrar en Champions”

Por  21:10 h.

Es la incorporación más cara del Sevilla este verano y el hombre destinado a ser la alternativa a Negredo y Kanouté. El fichaje frustrado de Giovani le va a dar más protagonismo aún. Él está encantado con esa responsabilidad. «Si el míster confía en mí para esa posición voy a hacer un buen papel». El jiennense, una institución en su tierra, asume su papel secundario y se ve «compatible» con los otros delanteros nervionenses. Tras el varapalo europeo, espera que la Liga sea la tabla de salvación nervionense.

—La eliminación en la Europa League no era el comienzo soñado.
—Ha sido bastante duro. Nadie se esperaba, ni siquiera nosotros mismos, que antes de empezar, incluso con ese sorteo, íbamos a estar eliminados. Pero los equipos grandes se demuestran en estas circunstancias, cuando las cosas se ponen difíciles y sufres un varapalo, hay que resurgir y hacerlo mejor.
—Con sólo la Liga en juego, acabar en la Champions es aún más imperativo.
—Ahora no nos queda otra. Estaba claro que el objetivo era ese. Era complicado porque íbamos a tener muchas competiciones. Ahora con la Liga y la Copa tenemos la misma responsabilidad, pero con la espinita de la eliminación y con ganas de compensar al club, a la afición y a nosotros mismos porque creíamos que íbamos a pasar.
—¿Qué le pareció el ambiente del Sánchez-Pizjuán?
—Tanto antes como durante el partido, nunca había vivido un ambiente de esa manera. No puedo imaginar esta afición cuando el equipo llegue a una final o a una semifinal, tiene que ser espectacular. El otro día se dejó todo. Intentamos responder, aunque tuvimos mala suerte a la hora de la efectividad, pero hubo un ambiente magnífico.
—¿Se parecerá más el Sevilla al día del Málaga?
—Esperemos que por el bien del equipo se parezca más al del Málaga, aunque pudimos hacer un resultado más abultado porque al final lo pasamos regular por el gol. Lo positivo es que a pesar de ir dos a cero el equipo siguió haciendo ocasiones y yendo a por el tercero.
—¿Ve al Málaga luchando por la Champions?
—Es pronto. Está claro que tiene grandes jugadores, pero una plantilla no es sólo grandes jugadores, tienen que darse muchas cosas. Que se complementen bien, les salgan las cosas y cojan confianza. Pero lo que nos tiene que importar es el Sevilla, no lo que hagan otros. El Valencia y el Villarreal son equipos con los que hay que contar aunque hayan perdido a jugadores importantes porque mantienen una base y siempre están ahí. Somos grandes equipos que luchamos por un mismo objetivo.
—De Madrid y Barça ni hablamos.
—Siempre hay posibilidades de ganarles porque tendrán un día malo y el rival un día bueno, pero en una Liga tan larga es complicado disputarles el título. Nosotros tenemos que luchar por todo, aunque sea difícil porque acabamos de empezar y llevamos tres puntos como ellos.
—¿Qué piensa de la desigualdad existente entre ellos y el resto de equipos?
—Lo que pensamos todos, que existe mucha diferencia y que esperas que el día que te enfrentes a ellos no tengan el día bueno porque son muy difíciles de parar.
—¿Cómo se ha aclimatado al equipo y a la ciudad?
—La verdad es que estoy muy contento, he venido con mi novia, ella está muy adaptada y cerca de mi familia. También estoy muy bien con el vestuario, hay un ambiente fenomenal. La adaptación ha sido rapidísima y me siento como si llevara toda la vida aquí. En lo deportivo aún me falta un poco y todavía no se ha visto al mejor Manu del Moral, pero claro, me he encontrado con 21 compañeros nuevos, con otra forma de jugar y poco a poco tengo que ir cogiendo la idea para que se vea el Manu que yo quiero que se vea aquí.
—¿Su posición ideal es la de segundo delantero?
—Me gusta jugar ahí. Ante el Málaga me encontré cómodo. No entré mucho en juego en la primera mitad, pero hice una labor sorda de desmarques y trabajo, y en la segunda parte sí me encontré mejor partiendo desde atrás. Es una posición en la que me encuentro muy cómodo, en la que más me gusta jugar, aunque llevaba dos años sin hacerlo y tengo que volver a coger el punto. Pero si el míster me quiere ahí y me da confianza puedo hacer un buen papel.
—Al final no vino Giovani, así que parece que su papel va a ser el de jugar entre líneas.
—Es donde más a gusto me encuentro. Siempre me he movido bien entre líneas, más que fijado entre los centrales. Creo que puedo hacer mucho daño ahí, aunque como ya he dicho llevo dos años jugando en banda y tengo que volver a hacerme con el puesto.
—Le ha comentado Marcelino si ese va a ser vuestro papel.
—No he hablado con él. Creo que las circunstancias irán decidiendo eso. El otro día me tocó jugar con Álvaro y otro día será con Freddy, pero creo que somos tres delanteros que resultamos perfectamente compatibles.
—¿Qué jugador le ha llamado más la atención?
—En pretemporada me ha llamado mucho la atención Kanouté. Es un futbolista excepcional. Ya lo parecía desde fuera, pero conviviendo con él es todavía más porque tiene una calidad excepcional.
—Y en lo personal, ¿cómo se lleva con el grupo?
—Conocía a Negredo de la selección y de haber coincidido en Madrid alguna vez que otra, y me llevo muy bien con él Alexis, Javi Varas, Coke, Perotti, Fede… hay muy buen ambiente y es fácil. Eso siempre se nota en el terreno de juego. Marcelino también fomenta eso porque un equipo no es sólo lo que se ve en el campo, también lo que hay detrás y en el vestuario.
—¿Y con Marcelino?
—Es un entrenador cercano y eso siempre se agradece porque hay jugadores que tienen menos minutos y hace falta que el entrenador hable con ellos, se lo explique para que se sientan importantes. Él habla contigo y es importante que sea cercano.
—¿Cómo lleva lo de ser actor secundario?
—En Getafe tenía un rol diferente al de aquí. Allí llevaba cinco años, era una de las cabezas visibles del vestuario y dentro del campo, no me gusta decirlo, pero era la referencia en muchos partidos. Aquí es diferente, es un equipo grande en el que hay muy buenos futbolistas, que llevan muchos años aquí, que tienen su sitio hecho tanto en el campo como en el vestuario y yo tengo que hacerme el mío.
—Aun así ¿nota más presión?
—En Getafe tenía la presión y la responsabilidad de tirar del carro en los momentos difíciles y aquí la responsabilidad es que estás en un equipo grande, que los errores se pagan caro por la presión de la gente, de la prensa. Pero al final este reto le gustaría a cualquiera. Estar en un equipo grande que va a pelear por cosas grandes y ganar títulos. Hay más presión, pero me gusta.
—En lo personal, ¿qué cifra de goles sería buena para Manu del Moral?
—Yo creo que jugando como segundo delantero y con dos delanteros más en el equipo, si anoto diez goles será una buena cifra.
—¿Y cómo ve volver a la selección?
—Lo de la selección todo el mundo sabe que es complicado por el puesto en el que juego porque adelante son todos jugadores de primer nivel mundial y es difícil quitarlos de ahí. Estoy orgulloso de haber llegado ahí y está claro que una vez que lo consigues tienes que seguir trabajando porque te conocen y hay una mínima oportunidad. Por lo menos sí que estoy con la ilusión. Atrás si hay más posibilidades, pero de momento descarto jugar de lateral, aunque a lo mejor en unos años me retraso (risas).
Llegar supuso culminar un sueño que tenía desde pequeño.
—Los profesores preguntaban lo que queríamos ser de mayores y el de al lado decía veterinario o banquero y yo decía futbolista. Por eso me fui con catorce años de casa, a Madrid. Lo dejé todo, mi casa, mi familia, mis amigos. De lo que estoy orgulloso es de que nadie me ha regalado nada de todo lo que he conseguido. Poco a poco con trabajo he ido subiendo peldaños. He jugado cinco años en Getafe, he sido una referencia y ahora he tenido el premio de llegar a un equipo grande, de jugar con la selección.
—¿Cómo era la vida de un niño de catorce años fuera de casa en Madrid?
—Imagínate con catorce años yendo al banco con la cartilla. Creo que maduré muy pronto y al final me vino bien, aunque me perdí esa parte de la infancia creciendo más rápido de la cuenta. Eso también me ha servido para valorar lo que tienes a tu alrededor, a tu familia, a tus amigos. Y por eso cada vez que puedo intento ver a mi gente y con eso recargo las pilas.
—En Jaén también es un ídolo.
—Soy el único jiennense en Primera, porque el año pasado estaba Paco Sutil en la Real, pero ya se ha ido al Murcia. Y estoy orgulloso de ser una referencia en el fútbol, sobre todo para los chavales. Me alegro de ser para muchos el espejo en el que se miran y día a día intento darles ejemplo.