Celebración del Sevilla de uno de los goles ante el Valencia
Celebración del Sevilla de uno de los goles ante el Valencia en la campaña 2013-14

Sevilla-Valencia: Magia en Nervión para acercarse a Turín (2-0)

Mbia y Bacca le dieron la victoria a un gran Sevilla

Por  23:03 h.

Este Sevilla tiene alma. Debe tener un gen ganador. Algo… No sé. Pero este equipo es distinto. Se ha instalado en la mayor de las glorias y ha encontrado en las victorias una forma de vida. Hoy lo hizo ante el Valencia (2-0) en una eliminatoria que se le pone muy a favor a falta de una vuelta, el próximo jueves, en el que los de Pizzi tendrán que llevar la voz cantante si quieren hacer algo de daño a los sevillistas. Porque este Sevilla es lo más parecido a un rodillo. Tiene un áurea especial y una comunión con su afición que es hartamente complicado, por no decir imposible, no acordarse del Sevilla más glorioso. Anoten este día: 24 de abril de 2014. El día en el que el equipo nervionense dio un paso muy importante para volver a jugar su tercer final europea.

 

El duelo comenzó como se esperaba, con los dos equipos estudiándose y siendo plenamente conscientes de que la eliminatoria duraría, como mínimo, 180 minutos. Emery y Pizzi “ataron” a sus jugadores y los encaminaron a no cometer errores que pudieran desnivelar pronto la balanza. El Valencia, de hecho, se presentó en el Sánchez-Pizjuán con las líneas muy retrasadas y con la clara consigna de jugar al contragolpe. Como el Chelsea en el Calderón. Atrás. Dedicándose a romper y dejando la construcción para un Sevilla que no podía triangular con comodidad. De hecho, y exceptuando la ocasión que tendría Bacca cuando no se había cumplido el minuto uno, el equipo nervionense no crearía peligro hasta el minuto 26, cuando Fazio remató fuera por muy poco un córner lanzado por Rakitic.

 

La grada explotó con el “uy” y el once sevillista pareció entender que el camino a Turin estaba ahí. Atacando. Haciendo daño. Creyendo en un estilo y un juego que le permitía decir bien alto que llevaba ganados nueve de los diez últimos encuentros en la Liga. Y así, en un flash que le ha otorgado a este Sevilla un gen ganador, llegaría el primer gol de la noche. En otra jugada a balón parado… Mbia marcaría de tacón cuando se encontró con el balón en el palo largo en una falta sacada de nuevo por Rakitic. 1-0. Minuto 33. La pasión saltó en Nervión y la desesperación en unos jugadores, los del Valencia, que le reclamaron desesperados al árbitro un fuera de juego claro del camerunés.

No hubo mejor química para los sevillistas. Sólo tres minutos después, y aprovechando el caos en la defensa valencianista, apuntillaría de nuevo al Valencia, en esta ocasión, por mediación de Bacca tras culminar a la perfección un contragolpe llevado por Vitolo. Fue el remate total. Minuto 35 y el equipo de Emery se ponía con clara ventaja en el marcador y, por ende, en la eliminatoria. El Valencia se esfumó y comenzó a ser una caricatura a manos de un Sevilla que comenzó a ser la máquina de los últimos encuentros y que incluso tendría hasta dos ocasiones más para aumentar la ventaja en el marcador.

En la segunda mitad, Pizzi intentó recomponer a su equipo dando entrada a Gayá por Bernat. Pero dio igual. Los locales parecían jabatos y seres obsesionados con mirar de cerca la cara de Guaita. Rakitic se disfrazó de superhéroe y comenzó a inventar. Como sólo él sabe. Hasta el punto que se marcó una asistencia a Bacca que sólo firmaría el mejor Laudrup. Mirando aun lado y tras…. El disparo del colombiano sería atajado por el meta del Valencia. Era la hora de sentenciar. El Valencia adelantó sus líneas intentando marcar un tanto que le diera alas y el Sevilla percibía que lo grande podía ser más grande aún.

El equipo de Pizzi optó por jugar con fuego. Quizás porque no le quedaba otra si quería llegar con posibilidades reales de remontar. Y Emery, atento a ello, metió en el terreno de juego a Marin por un Reyes que se había vaciado. Las cartas se habían cambiado. El Sevilla comenzó a encontrar la verticalidad explosiva, esa que tantas veces le ha permitido marcar esta temporada. Estaba ante una oportunidad histórica de mostrárselo al mundo y el entrenador sevillista le dio aún más punch con la entrada de Gameiro. Faltaban 20 minutos para que acabara el duelo, y con él, una jornada que pintaba de maravillas para el equipo local. Había ocasiones y también errores garrafales del colegiado, que no pito una mano clara dentro del área a un disparo de Rakitic. Había de todo. También el Valencia tuvo el gol sino llegar a ser por un paradón de Beto y porque los astros se aliaron con el Sevilla en un disparo de Varas que se iría al larguero. Claro. Normal. Hablamos de una semifinal europea. Y en un duelo así hay tiempo para absolutamente de todo. Pero, sobre todo, mucha emoción y nervios con los que se terminaría el primer asalto del Sevilla en la lucha por volver a jugar una nueva final europea.

 

Sevilla FC: Beto; Diogo, Pareja, Fazio, Navarro; Carriço, Mbia; Reyes (Marin, m. 58), Rakitic, Vitolo (Iborra, m. 89) y Bacca (Gameiro, m. 71).

Valencia CF: Guaita; Joao, Javi Fuego, Mathieu, Bernat (Gayá, m. 46); Keita, Parejo; Feghouli (Jonas, m. 73), Vargas, Fede (Piatti, m. 56); Alcácer.

Goles: 1-0, m. 33: Mbia. 2-0, m. 36: Bacca

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Marin, Alcácer y Mathieu.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
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