Los jugadores sevillistas muestran la primera de las 18 copas de Andalucía ganadas por el club (Foto: Olmedo)
Los jugadores sevillistas muestran la primera de las 18 copas de Andalucía ganadas por el club (Foto: Olmedo)

Un siglo del primer título oficial sevillista

El 14 de enero de 1917, el Sevilla goleó por 4-0 al Recreativo de Huelva en la final del Campeonato Regional Sur

Por  3:05 h.

La fundación de la Federación Andaluza de Fútbol el día 22 de febrero de 1915 bajo la primigenia denominación de Federación de Clubs de Foot-ball del Sur de España, conocida como Federación Regional Sur, trajo consigo pocos meses después la organización del Campeonato Regional Sur, vulgo Copa de Andalucía. Ahora se cumple un siglo del primer triunfo del Sevilla F. C. en este torneo. Cien años de su primer título oficial.

Esta competición, a diferencia de otras que se habían disputado antes, gozó de oficialidad por estar bajo los auspicios federativos. El premio al campeón, en una época en la que faltaban 13 años para que se pusiera en marcha la Liga, era además del trofeo una plaza para la disputa del Campeonato de España-Copa de S. M. el Rey. Los subcampeones participaron también desde mediados de los años 20. Hasta entonces, el único equipo andaluz que había competido en la Copa del Rey fue el Recreativo de Huelva. Debutó en 1906 y compitió con el Madrid F. C., que se proclamó campeón, y el Athletic Club de Bilbao.    

El primer campeón de la Copa de Andalucía fue el Español de Cádiz, que se impuso en la final de la temporada 1915-16 al Sevilla por 2-1. Los primeros campeonatos se disputaron bajo el sistema de eliminatorias; luego se optó por el de liguilla. El equipo sevillista logró 18 de los 21 torneos celebrados, adjudicándose los restantes el Español, cuyos socios acordaron la disolución de la entidad en asamblea celebrada el 22 de junio de 1929; Recreativo de Huelva (1917-18) y Real Betis (1927-28), siempre con el Sevilla como subcampeón.

El Campeonato Regional Sur de la temporada 1916-17, el primero ganado por los sevillistas, arrancó en el mes de noviembre. «En el hermoso campo del Sevilla F. C. han dado comienzo los partidos de eliminación para el Campeonato de Andalucía (…) El campo [el del Mercantil] ha sido vallado con un cerramento de madera de una altura de 1 m. 50, único en Sevilla en estas condiciones», escribió «Goal-Keeper» en el «Heraldo Deportivo» el 25 de noviembre de 1916. Contendieron primero Athletic de Cádiz y Recreativo (1-1). Después, Sevilla y Español, con victoria blanca (1-0) en partido arbitrado por el bético Ramos Asencio y dominado completamente por los sevillistas ante un rival que tuvo en portero y defensas a sus mejores elementos, como subrayó Emilio Ramírez en el «Mundo Deportivo» barcelonés.

A la final llegó el Sevilla tras eliminar al F. C. Malagueño. Halló como rival al Recreativo de Huelva, vencedor a su vez del Español de Cádiz. El partido se disputó el 14 de enero de 1917 en el campo del Mercantil, donde «a las dos de la tarde empezó el público a penetrar (…) y a las tres, hora de empezar, no cabía ni un alfiler. Con seguridad pasaban de 600 los espectadores…», escribió Antonio Olmedo, quien llegaría a ser director de ABCde Sevilla, en su crónica para el «Madrid Sport».

Bajo arbitraje del señor Ruete, del Colegio de Referées de Madrid, el Recreativo formó con González; Estrada, Montenegro, Mata, Manolito, Ochoa, Fuentes, López, Mata, Navarro y Chazarri, y el Sevilla con Díaz; Trujillo, Alcocer, «Niño» Vega, Pérez, Tornero, Spencer, Escobar, Ramírez, Leconte y Cruz. A 25 minutos para el final, el marcador no se había movido. Leconte logró el primer gol al resolver en una melé, y muy poco después Ramírez, en uno «de los incomparables shoot que tanta fama le dieron», hizo el segundo. Spencer fue el autor del tercero, y Escobar, del cuarto. Cuatro-cero. El mismo resultado de casi 90 años después cuando el equipo sevillista conquistó su primera Copa de la UEFA, la de Eindhoven, en mayo de 2006.

Fue el inicio de una arrolladora trayectoria —18 títulos de 21— en el Campeonato Regional Sur, lo que acreditó al Sevilla para quedarse con la copa en propiedad y ser bautizado como el eterno campeón de Andalucía.