Síntomas de mejoría para confiar en la remontada

Por  0:30 h.

Hace tan sólo unas semanas nadie apostaba por un papel digno del Sevilla F.C. en Europa. Sin embargo, tres partidos han servido para elevar la moral de una tropa que nadaba en el desánimo y cuyo director de orquesta pendía de un hilo. La imagen, más allá de los resultados, que ha ofrecido el conjunto sevillista en los partidos ante el Racing de Santander, Oporto y Hércules ha propiciado un halo de esperanza en la grada y en el vestuario de remontar el vuelo en Liga y creer en la remontada mañana en Do Dragao. Es cierto que los dos primeros encuentros acabaron en derrota, pero no lo es menos que el juego desplegado por los sevillistas les hizo merecedores de la victoria, que no llegaría por errores propios que acabaron condenándoles.

Varios factores pueden explicar esta mejoría del conjunto de Gregorio Manzano, todos ellos encarnados en nombres propios. El primero es la rápida adaptación de los dos nuevos fichajes, Gary Medel y Rakitic. El chileno ha encajado rápido en el organigrama y ya está demostrando las facultades que propiciaron su fichaje por el Sevilla. Con buena colocación, agresividad y rápido al corte, el futbolista sudamericano ha cubierto las deficiencias tácticas que estaba presentando Zokora hasta su llegada. Por otra parte, el croata, a pesar de que su integración se antoja más complicada por la barrera idiomática, ha tomado la iniciativa y ya ha dejado muestras de su buena visión de juego, su precisión en el pase y que tiene más gol que su compañero Romaric.

También cabe destacar la consistencia defensiva que ha aportado el regreso de Sergio Sánchez, mejor como central que como lateral derecho. El empujón cualitativo y anímico del zaguero catalán se ha unido al renacer de la mejor versión de Fernando Navarro, cuyo nivel hasta hace pocos días se alejaba mucho de aquel campeón de Europa que fichó el club de Nervión. Se antoja fundamental que, en la línea más débil a día de hoy del primer equipo, Manzano encuentre un cuarteto titular estable, que adquiera confianza y gane en seguridad para cimentar la fortaleza defensiva básica para lograr victorias en un futuro.

Otro aspecto que está ayudando al Sevilla a recuperar una identidad propia es el regreso de una mejor versión de los futbolistas de banda. Perotti y Jesús Navas poco a poco van adquiriendo el rendimiento que de ellos se espera, con el desborde y la velocidad de su juego, tan necesarios para alimentar la línea de ataque. Precisamente en esta parte del campo el equipo parece estar más que enchufado. Kanouté, objeto de planes físicos específicos, es un fijo y una garantía de éxito con su presencia sobre el césped, donde aporta pausa, distribuye juego y anota goles. Unos tantos que precisamente le están faltando a Negredo, cuya entrega y participación en el juego le permiten rayar a gran nivel, algo que se echa de menos en el díscolo Luis Fabiano.

Si todos estos factores se siguen cumpliendo, y Gregorio Manzano toma las decisiones propias de su puesto, cabe creer en la remontada.

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