Tropiezo en Pamplona de un pésimo Sevilla

Por  19:45 h.

El Sevilla cosechó esta tarde un empate en el Reyno de Navarra que casi sabe a derrota vista la imagen ofrecida por los de Marcelino ante un limitadísimo equipo rojillo. Los sevillistas no entraron en ningún momento en el partido, dando una triste imagen y no dejando ningún atisbo del sello que el técnico asturiano quiere imprimir a este equipo. Un punto ganado, aunque destaquen mas los dos perdidos ante un rival menor. La pareja Fazio – Trochowski, naufragó. Mucho que mejorar de cara al próximo envite, el sábado ante el Valencia.

Osasuna 0 Sevilla FC 0
0 – Osasuna
Andrés Fernández, Marc Bertrán, Rubén, Roversio (M. Flaño, m. 67), Raitala (Damiá, m. 73), Cejudo, Lolo (Raúl García, m. 57), Puñal, Lamah, Nino y Sola.
0 – Sevilla FC
Varas; Coke, Cáceres, Spahic, Fernando Navarro; Jesús Navas, Fazio, Trochowski (Rakitic, m. 66), Armenteros (Perotti, m. 68); Manu del Moral y Negredo (Kanouté, m. 75).
Goles
No hubo.
Árbitro
Del Cerro Grande (C. Madrileño) mostró amarilla a M. Flaño, Roversio y Nino, por Osasuna; y a Spahic y Fazio, por el Sevilla.
Incidencias
Terreno de juego en buenas condiciones. Noche despejada en Pamplona. Partido correspondiente a la 5ª jornada de la Liga BBVA.

El Sevilla salió acarajotado, fuera del partido. En 30 minutos el Osasuna le había sumado tres ocasiones claras de gol. Cejudo y Kike Sola pusieron a prueba a Javi Varas con sendos disparos que el meta sevillano desvió a córner. Al igual que hizo con un saque de falta de Lamah que se envenenó. El conjunto de Marcelino era incapaz de hacer tres pases seguidos, no olía el balón, no jugaba a nada y quedaba retratado el técnico a volver a cometer el mismo error de alinear de inicio a Fazio y Trochowski.

El argentino y Saphic vieron la amarilla al cuarto de hora de partido, lo que les lastraba para el resto de un choque que se preveía tenso y disputado. El ex sevillista Lolo estuvo a punto de romper la igualdad en un saque de falta que se marchó cerca del poste izquierdo de Varas. Sólo a partir de la media hora el conjunto sevillista empezó a sacudirse la presión rojilla. Navas y Spahic dispusieron de las opciones más claras, con un disparo escorado y un remate de cabeza, respectivamente, que supo desviar el portero local.

Armenteros tampoco ofrecía muchas prestaciones ofensivas a un juego creativo sevillista que, sencillamente, no existía. Trochowski apenas olía el esférico y corría como pollo sin cabeza por el centro del campo. Estaba claro que el equipo necesitaba un cambio en el descanso si quería sacar tres puntos del Reyno de Navarra, sobre todo en el centro del campo. También se echaba de menos más presencia de Manu del Moral.

En la reanudación el Sevilla fue mejorando, poco a poco. Jesús Navas tuvo la opción más clara hasta el momento para su equipo, en botas de Navas que cruzó el balón en demasía tras un buen pase de Fazio. Pero el equipo sevillista seguí regalando balones y en uno de ellos, obra de Spahic, pudo marcar Osasuna si no llega a ser por la gran parada de Javi Varas ante disparo de Nino. Marcelino estaba tardando un mundo en hacer el primer cambio, dando entrada a Rakitic por Trochowski, que había cuajado un mal partido. También se marchó otro desaparecido hoy, Armenteros, dando entrada a Perotti en su lugar.

Sin embargo, la calidad sevillista iba a propiciar siempre ocasiones de gol claras. Negredo, hoy más pasador que rematador, puso un balón al área chica para que Manu del Moral rematase a bocajarro y el portero local se la encontrara de camino. Poco después, el colegiado se comía un penalti clarísimo por manos de Perotti dentro del área. Marcelino gastó su última bala dando entrada a Kanouté, aunque sorprendía que el sustituido fuera Negredo.

Sin embargo, los cambios no hicieron el efecto deseado y fue Osasuna quién dominó el partido hasta el pitido final. De hecho, Lamah tuvo dos ocasiones para que el conjunto sevillista se marchara de Pamplona con una derrota. Afortunadamente el marcador no varió y el conjunto de Marcelino practicamente agradeció el empate con el final del encuentro. Triste imagen de un Sevilla desde el inicio al final ante un equipo muy justito de recursos como el de Mendilíbar.