Una plantilla de leyenda y atestada de valores en alza

Por  12:10 h.

ImageEs el peaje que tiene que pagar en época estival por haber ascendido a la gloria en dos temporadas de ensueño en las que, quién lo iba a decir, el Sevilla al que todos creían presa de una maldición que le impedía abandonar el estrato de la mediocridad deportiva, se ha situado, codo con codo, en el rellano de los clubes más poderosos de España y el viejo continente, un logro (otro más, y van…) de cuya conquista nadie dudaría a tenor de los títulos canjeados si no fuera porque la dimensión económica de la entidad aún carece de ese plus añadido que otorga la presencia habitual como participante en la Liga de Campeones.

Sea como fuere, el Sevilla y sus jugadores, porque se lo han ganado a pulso, se han colocado en un escenario goloso para los profesionales que, tentados por otros clubes, se sienten con el derecho de reclamar una mejora salarial y de sus condiciones contractuales a quienes rigen la entidad. Debe la secretaría técnica, pues, moverse con astucia en esta parcela porque de no aplicar un filtro en el capítulo de renovaciones, la mayoría de los componentes del plantel, seducidos por uno u otro pretendiente para hacer las maletas, terminarán llamando a la puerta de Monchi con una intención común: tensar la cuerda lo posible a fin de prorrogar la estancia en el club y verse beneficiado de un incremento pecuniario con el garante que supone la disposición de otros posibles destinos.

A diferencia de anteriores veranos, en los que la atención se focalizó sobre uno o dos futbolistas como máximo, en esta ocasión el abanico de objetos de deseo se amplía y abarca a buena parte del plantel «tricampeón». Es algo natural, acorde con las leyes del mercado, que se retroalimenta y abastece a los clubes de mayor potencial desde aquellos a los que la necesidad les impele a promocionar jugadores que ansían el crecimiento y su consolidación. Con la precaución a la que obliga la época del año en lo futbolístico, tan dada al bulo y poco a la verdad, podría realizarse un balance de aquellos miembros de la plantilla que tienen opciones de salida.

Daniel Alves: En la órbita del Real Madrid, según cuentan los medios afines al campeón de Liga, ha sido su agente, Rodri, quien lo ha colocado en el mercado pese a que su contrato expira en 2011 y está protegido po una cláusula de rescisión prohibitiva que asciende a los 60 millones de euros. Del Nido, como es habitual en él de acuerdo con su filosofía de club, no lo ha catalogado como intransferible, lo que no ayuda en principio a guarecerlo de las especulaciones, si bien su valor puede incrementarse cara a una hipotética puja entre clubes por sus servicios de la que se beneficiaría el Sevilla en lo económico.

Javi Navarro: Su incursión en las quinielas ha resultado del todo inesperada. Tiene encima de la mesa, según comenta el intermediario José Fuentes, una proposición del Besiktas, que lo tiene en su agenda como una de las piedras angulares para la próxima temporada. Empero, parece que la tentativa no fructificará porque el deseo de Navarro, que tiene un año más asegurado y otro condicionado, es quedarse en el Sevilla.

Maresca: Lleva en la picota varios meses. El mismo jugador, de espíritu inquieto como demuestra el amplio palmarés de clubes a los que ha pertenecido, ha reconocido que en invierno tuvo alguna propuesta para marcharse, una opción que podría no ver con malos ojos, ya que la presencia de Poulsen le ha restado protagonismo en el equipo. Los tabloides italianos lo sitúan en la órbita del Milan y el Inter, vecinos y enemigos que ya han colisionado en la carrera por la adquisición de David Suazo, un delantero hondureño que despertó el interés de Monchi la pasada campaña.

Dragutinovic: El excelente epílogo de temporada del central no ha pasado inadvertido. Ha llegado al final de curso con más gasolina que el resto de compañeros de línea y ha llamado la atención por la desenvoltura y prestaciones que ha atesorado tanto en el eje de la zaga como en el costado zurdo. Por Grecia aseguran que el Olympiacos anda tras su pista y su futuro adquiere la categoría de incógnita cuando se advierte que su relación contractual finaliza en junio de 2008. O el Sevilla lo renueva o quedaría libre al término de la campaña venidera.

Kanouté: Las inoportunas manifestaciones de su representante en la previa de la final de Copa del Rey lo colocaron en el centro de todas las miradas. Se ha especulado con el interés de varios clubes de la Premier y con el supuesto deseo del Sevilla de abrirle las puertas dado que, pese a su magnífica temporada, abrochada con 30 goles, tiene ahora 29 años y Juande ha tenido que oxigenarlo por los problemas que ha arrastrado en el pubis. Además, si Mali se clasifica para la Copa África, el Sevilla se despediría de sus servicios durante un mes.

Con el futuro indefinido también se encuentran Kepa, por quien ya se interesó el Athletic antes de considerase que su origen vasco era cuando menos cuestionable; Ocio, como cada verano en la órbita de los vizcaínos; Jesuli y Sales, bajas aseguradas; y Cobeño, al que se le podría buscar salida de contratarse otro portero.

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