Un empate que no lo salva del suspenso

Por  20:30 h.

El Sevilla sólo puede enmendar su prematura eliminación de la Liga Europa si hace un brillante papel en la Liga y, para ello, no puede desperdiciar oportunidades como la de esta tarde en El Madrigal, donde empató ante el Villarreal, un rival directo, por 2-2 después de haber jugado setenta minutos con un hombre más. Es cierto que suma un punto jugando fuera de casa y ante un buen equipo, pero lo que ha dejado escapar nunca volverá. Éstos son los puntos que luego se echan tanto de menos.

Villarreal 2 Sevilla 2
2 – Villarreal CF
Diego López; Mario, Gonzalo (Marco Ruben, m. 65), Musacchio, Joan Oriol, Marchena, Bruno; Cani (César Sánchez, m. 21), Borja Valero, Camuñas (De Guzmán, m. 56); Rossi.
2 – Sevilla FC
Javi Varas; Cáceres (Campaña, m. 72), Alexis, Escudé, Fernando Navarro; Medel, Trochowski (Rakitic, m. 56); Jesús Navas, Manu del Moral (Kanoute, m. 56), Perotti; Negredo.
Goles
0-1, m. 22: Negredo, de penalti. 1-1, m. 34: Rossi, de penalti. 2-1, m. 72: Marco Ruben. 2-2, m. 85: Alexis.
Árbitro
Fernando Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Amonestó a los locales De Guzmán y César, y a los visitantes Negredo, Manu del Moral y Alexis. Expulsó al local Diego López (m. 21)
Incidencias
Unos 18.000 espectadores en El Madrigal, con apenas un centenar de aficionados del Sevilla en las gradas. Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga en Primera división

Marcelino optó por darle una camiseta de titular a Manu del Moral en detrimento del hasta ahora intocable Kanouté. La presencia del jiennense en el terreno de juego le permitió al Sevilla montar peligrosos contragolpes en el primer tramo del encuentro, en el que el ritmo por parte de ambos contendientes fue eléctrico.

El Villarreal tenía más la posesión del esférico, pero el Sevilla, en apenas tres toques, era capaz de poner en apuros a los locales. Manu del Moral y Jesús Navas, en dos acciones seguidas, dispusieron de sendos y claros mano a mano con Diego López, aunque sus disparos rasos fueron atajados por el guardameta local.

En el minuto 21 se produjo la jugada que cambió el transcurso del envite. Negredo, caído ocasionalmente a la banda derecha, dio un magistral pase diagonal a Perotti, que le ganó la espalda a la defensa castellonense y se quedó solo ante Diego López. Éste, que instantes antes había salvado a su equipo, derribó al sevillista, por lo que Fernando Teixeira Vitienes señaló penalti y la consiguinte expulsión. El veterano César Sánchez ocupó la portería del Villarreal. Su primera intervención no pudo ser más afortunada, ya que adivinó la intención de Negredo desde los once metros, aunque el delantero internacional cogió el rechace y enmendó su error con un buen remate escorado que supuso el 0-1.

Todo hacía indicar que, con el marcador a favor y con un hombre más sobre el césped, el Sevilla seguiría dominando la situación. Sin embargo, permitieron que el conjunto amarillo, que apenas había intimidado antes con un par de disparos, se hiciera con la iniciativa. En una acción individual a diez minutos del descanso, Rossi ganó metros ante la permisiva defensa sevillista y terminó siendo objeto de un claro penalti por parte de Fernando Navarro. El propio delantero italo-americano lanzó, con suma maestría, la pena máxima, poniendo las tablas en el marcador.

Tras la reanudación, no cambió excesivamente la decoración del encuentro. El Villarreal seguía teniendo más el balón y Rossi, con su característica velocidad, era una fuente permanente de peligro, aunque el fue el Sevilla el que tuvo la ocasión más clara con un cabezazo aparentemente plácido que no acertó a dirigir a la portería local.

En el minuto 56, Marcelino quiso dar un golpe de efecto con un doble cambio. Kanouté y Rakitic (reaparición del croata en compeitición oficial cuatro meses después) entraron en el terreno de juego en sustitución de Manu del Moral y Trochowski, y, desde entonces, se jugó más en el campo del Villarreal, aunque César no tuvo que emplearse a fondo en ninguna ocasión.

Más valiente que Marcelino fue su homólogo Juan Carlos Garrido, que, pese a contar con un futbolista menos, sacó a un delantero, Marco Ruben, en sustitución de un defensa, Gonzalo. Tan arriesgado movimiento le dio resultado a veinte minutos del final. Cáceres regaló el esférico (otro más en una lista interminable), que le llegó a Marchena. El ex sevillista envió un medido pase a Marco Ruben que, pese a estar muy escorado, se aprovechó de la permisividad de Alexis para, con un fuerte disparo, batir a Javi Varas.

Cuando se mascaba la tragedia absoluta, un gran centro con la izquierda de Jesús Navas con la izquierda fue muy bien cabeceado a gol por Alexis, un gol que salvó un punto pero que no exime al Sevilla de los graves pecados cometidos en El Madrigal.