Los jugadores y cuerpo técnico del Sevilla FC en el St. Jakob Park
Los jugadores y cuerpo técnico del Sevilla FC en el St. Jakob Park

El fútbol entre dos pasiones

La gente ha mirado los dos partidos de la selección nacional con indiferencia de anuncio pesado
Por  10:57 h.

Se ha quedado el fútbol en un limbo entre dos pasiones, la Semana Santa y los toros, y cuando nadie necesitaba acordarse de él –hablo del fútbol de competición-, la selección nacional vino a demostrarnos que a veces es mejor dormir que trabajar con sueño, porque podemos contagiar a quienes no pensaban dormir y todo acabe en un sopor que nos enajene.

Tanto fútbol es ya el que televisan que empacha. Lo escaso siempre fue lo más caro y lo más apreciado, y esta abundancia de fútbol de gran superficie está hartando al más futbolero. Un respiro, por favor. ¿No lo tienen los toros? ¿No lo tienen todas las celebraciones? La Semana Santa, si durara quince días, acabaría con pasos abandonados en medio de la calle y con nazarenos y costaleros atestando mostradores y veladores, y con la gente, exhausta, buscando por dónde escapar a su casa y a su cama. Necesitamos reponernos de vez en cuando del trajín diario que no conoce respiro. Por eso, la gente ha mirado los dos partidos de la selección nacional con indiferencia de anuncio pesado. La gente estaba entregada a una pasión anual que espera y disfruta como todo lo que cabe en lo pequeño. La gente andaba entre procesiones, poco dispuesta a hacer del fútbol televisado un tótem de salón que amarrara a las familias. Y cuando la pasión por la Semana Santa –y la Pasión de la Semana Santa- entregaba sus últimas pertenencias, surgió, elevado, el toreo. Y el fútbol internacional, entre esas dos pasiones, se quedó sin gentes. Porque la gente hizo de la calle su mundo y decidió cambiar el rectángulo por el círculo. Hizo bien. A su tiempo cada cosa. Y la semana ha sido de procesiones y de paseíllos. Por eso ahora,otra vez, se nos alegra la espera del próximo partido liguero. Ya la pasión del fútbol más íntimo –sin dejar de lado los toros ni otras procesiones- retoma su condición. Y el Sevilla FC sabe que esa pasión la lleva al pecho, en un escudo. Y que hay que seguir levantando murallas en el Sánchez-Pizjuán, para que nadie venga a herir esa pasión. Que así sea.

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión