Vitolo, en el gol del Sevilla al Barcelona
Vitolo, en el gol del Sevilla al Barcelona

Me vas a matar

¿Por qué no así otras veces, Sevilla de mi alma?
Por  13:22 h.

Me vas a matar, Sevilla. O quienes saltan a la yerba, o el capitán que los manda. Me van a matar. ¡Cómo disfruté ayer, cuando veía a mi equipo dar lo que tiene y lo que sabe, correr por donde había que correr, ponerla como por encargo perfecto, saber irse, saber mirar, saber hallar los huecos, saber jugar a ese arte que es el fútbol cuando se toca con pies artistas…! Y cómo disfruté de la bien labrada jugada del gol; y cómo disfruté al ver a los míos tapando los huecos precisos, colocando valladares en las puertas de sus murallas… ¿Por qué no así otras veces, Sevilla de mi alma?

Yo sé que siempre no sale, que siempre es imposible –incluso para un equipo como el Barcelona, que es capaz de convertir en arte un saque de banda-, pero al menos de vez en cuando, al menos, de todas las salidas que ha hecho el equipo, en cinco o seis ocasiones, que se nos van a venir granadas las espigas y no vamos a sumar ni una victoria a domicilio… Me vas a matar, Sevilla. Decía Manuel Machado en una soleá algo que digo ahora, algo que podríamos decir muchos sevillistas: “Este querer que te tengo / me tié que costá la vía: / si no me quieres, de pena; / si me quieres, de alegría.” Eso mismo digo yo. O me matas de alegría o me matas de pena. ¿Tanto le va a costar al entrenador saber que lo que tiene entre las manos no es un trombón sino una guitarra? A veces parece que se empeña en tocar un concierto usando sólo los platillos, y hay veces también –todo hay que decirlo-, y qué gloria da, qué feliz me hace, que es capaz de acompañar los cantes con los nudillos en el mostrador. Me vas a matar, Sevilla. O serán los jugadores. O será el entrenador. O será mi sevillismo, incapaz de ver objetivamente los partidos.

Disfruté mucho el sábado por la noche, sí. Y el sufrimiento por no haber ganado fue mucho menor que otros días de empates y aun de victorias agónicas. De modo que a ver si es posible que te enmiendes de una vez, Sevilla, o entrenador del Sevilla, o jugadores del Sevilla… Porque me vais a matar.

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión