Emery y Paco Jémez se saludan en un Sevilla-Rayo
Emery y Paco Jémez se saludan en un Sevilla-Rayo

No quieres que te quiera

Jémez tiene mucho oficio, y vio que Fazio estaba otra vez de Zafio y Sergio Rico estaba de Sergio Pobre
Por  10:12 h.

Está claro: no quieres que te quiera, Sevilla de Unai. Parece que escribí por ti unos versillos para unas cantiñas: “Anda, niña, que eres / como febrero, / unos días de sol / y otros lloviendo.” Así, este Sevilla que ilumina una sobretarde y parte de la noche europea con tres golazos -¡por fin apareció Llorente…!- y se va el domingo a Madrid, a Vallecas, y lamenta que a Fazio no le hubiesen caído tres o cuatro partidos el día del Celta, porque, total, ya sabemos que cuando el gigante dice aquí está Míster Torpe, el Sevilla juega con uno menos. Este Sevilla, decía, se ha empeñado en no darnos dos alegrías seguidas, y si acierta un día, falla otro. O dos. Y si no falla Sergio Rico –ya van muchos balones comidos- es porque está esperando a que falle Fazio para ser segundo.

Jugaba bonito el Sevilla en la mañana vallecana, con calidad, rapidez, solvencia, alegría, detalles artistas y goles. Y lo que no vio el vasco Unai Emery lo vio el canario Paco Jémez. Eso que llaman “leer el partido” lo hizo perfectamente Jémez, que me recordó al mejor Juande, aquel que se ponía los dedos índice y corazón tras el maxilar y sabía, sin margen de error, si la clave estaba en sacar a Renato o en cambiar a Luis Fabiano, y acertaba, once de diez. Pero Unai no es Juande y Jémez tiene mucho oficio, y vio que Fazio estaba otra vez de Zafio y Sergio Rico estaba de Sergio Pobre que parecía empeñado, más que en coger aquel balón del angoleño Manucho, en cortar el césped con los dedos, y Jémez dispuso dos cambios que le rentaron medio partido en un rato y dos fallos clamorosos. En el Sevilla, lo que ganaban la avanzadilla lo perdía la retaguardia. Para colmo, los postes se pusieron vallecanos y la avanzadilla empezó a no dar una a derechas. Fazio, hasta ahora, está más para la niebla de Londres que para la neblina de Sevilla; Rico, para que lo paseen por Soria; y Emery, para que le pongan vídeos de Juande. Y yo, para quererte más, Sevilla de mi alma. Pero no me dejan. Y el próximo, el Barcelona. Y Banega con cinco tarjetas. Yo te digo a ti…

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión