Emery da instrucciones en Cornellà
Emery da instrucciones en Cornellà

Oh, clarividencia

¿Podemos considerar un bagaje negativo no haber ganado ni un solo partido fuera de casa, de dieciocho disputados? Pues no había caído en eso, míster
Por  10:22 h.

Aunque esta semana solvente usted la eliminatoria de semifinales y se traiga a Nervión otra Copa de Europa League; aunque le unte saliva en la oreja al Barcelona y sea capaz de ganarle a orillas del Manzanares y pasee por Sevilla la Copa –otra- del Rey, mientras al malange de Luis Enrique se le queda la cara para copiar caretas, en ese su particular “no te rías, que es peor”, que al pobrecito no hay por dónde salvarlo, digo de esaborío. Aunque convierta usted Sevilla en una locura blanquirroja, una vez, y otra, yo lo que quiero es proponerlo para el Premio a la Elevada Clarividencia, la Medalla a la Luz de los Análisis. ¿Por qué? Por casi todo lo que dice cuando acaba un partido de los suyos –que son los míos-, sobre todo fuera de casa, que si mal resuelve la estrategia de cómo ganar en el campo de otro, peor lo dice. Tras el partidito ante el Español, su resumen pide mármol, paredes y muros de la historia donde grabarlo con letras de oro: “Después de 18 jornadas fuera, no haber ganado es un bagaje negativo.” ¿De verdad? ¿Es posible eso? ¿Podemos considerar un bagaje negativo no haber ganado ni un solo partido fuera de casa, de dieciocho disputados? Pues no había caído en eso, míster, no he sido capaz de llegar a esa conclusión, porque para eso hace falta una clarividencia, una luz superior a la que no puedo aspirar.

No crea que esta decisión mía de proponerlo para los más elevados galardones de la finura analítica, de la luz total, de la capacidad de videncia es algo que me ha sobrevenido hoy; no. Esta decisión ha ido tomando cuerpo a medida que avanzaba la liga y nuestro Sevilla de mi alma volvía de los campos con la cara caliente y la cabeza gacha, incapaz de entender qué estaba pasando, sin poder imaginar entonces, cuando llevábamos un trimestre de liga, que esa iba a ser la tónica, perder o, como mucho y con sabor de victoria, empatar. Vaya imagen que está dando su equipo –y el de mis amores- por esos campos, míster. Llevamos en plan caldito del puchero todo lo que va de liga, resucitando a todo el que nos prueba, dando vida dondequiera que vamos. Leo y releo su frase y no me creo que pueda haber alguien con tantas luces: “Después de 18 jornadas fuera, no haber ganado es un bagaje negativo.” ¡Qué gran frase…! No sé si está cerca de Anaximandro. O de Antístenes, que, por cierto, era cínico…

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión