Jorge Sampaoli (foto: EFE)
Jorge Sampaoli (foto: EFE)

Sevicha. Silensio.

Sampaoli no está dando con la tecla de un Sevilla que suena espantosamente a Sevicha
Por  13:07 h.

Vamos a callarnos. ¿No entrena a puerta cerrada? Pues que hable a boca cerrada. Vamos a dejarnos de decir tonterías; vamos a dejar el rollito, ¿no es sierto?, de los sentimientos como estrategia de juego, que de esos discursitos, esteeee…, estamos hasta los chinchulines. Los conosemos muy bien, ¿no es sierto? Un paisano le diría: “Calláte, viejo, repintate los tatuajes y pedíte un bife de choriso. Y si alguna ves asertás con lo que querés haser, haselo. Pero mientras tanto, silensio, silensio, viejo, que estamos a la oricha del Guadalquivir, no del Mapocho…”

El río Mapocho nace en el cerro El Plomo y desemboca en el río Maipo, no sin antes haber mirado, de reojo, visto y no visto, ruidosa urgencia, las chabolas de sus orillas, por Santiago. El Sevicha de Sampaoli tiene plomo en las piernas de algunos futbolistas y, de reojo, está viendo su propio desastre sobre el pasto. Y la desembocadura de este pollo sin cabeza la sabrán La Lirio y Dios. Repito: me encantaría, un día no muy lejano, comerme con papas cuanto estoy diciendo, pero es que si ahora no lo digo, reviento. “¡Pisá, pisá, viejo, que te comen la cola los autos que vienen con el guiño ensendido pidiendo paso…! Falta nafta, ¿no es sierto? Y motor. Y ruedas. Y volante. Y sobre todo falta quien maneje el coche. Y un GPS, para saber por qué carretera vamos y qué destino buscamos. Comparado con el recorrido del Sevicha en estos partidos, el desierto de Atacama es más divertido. Por lo menos tiene sal y calor, y no esta sosería tibia.

Si Las Palmas de Gran Canaria está mucho más cerca de Sevilla que Sao Paulo, y la operación era mucho más barata, ¿alguien puede explicarme por qué vino Ganso y no vino Roque Mesa? ¿Que preguntar eso es como preguntar por lo de Babá y por lo de Lautaro –perdón, Laucaro- Acosta…? Pues sea una pregunta coral. Por cierto, me han demostrado, con un vídeo como prueba, que ayer en Eibar jugó Ganso. Y otros. Como el entrenador quería que su Sevicha jugara todo el tiempo en campo contrario, alguien tendría que decirles a los chicos que el campo contrario es donde está el portero de ellos. Ay, Sevicha, Sevicha…, mucho verbo y poca chicha. Y un día echamos a Manolo Jiménez, vaya. Pa esto, Emery. Una adivinanza, coloquen ustedes las mayúsculas donde consideren: Es argentino, es moreno, pero no es perito… Al menos no lo es, hasta ahora, en dar con la tecla de un Sevilla que suena espantosamente a  Sevicha, ¿no es sierto?

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión