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Sevilla FC: así, nunca hay derrota

Se podrá ganar o se podrá perder, pero nunca habrá un Sevilla FC derrotado
Por  17:43 h.

Estuvo muy cerca el sueño, muy cerca. Todo se puso de cara para ello. Pero el balón del fútbol es un poliedro que rueda y a veces se para donde menos lo esperamos, donde más difícil parecía. Y, no lo olvidemos, el otro equipo era el mejor equipo del mundo, una selección de muchos millones de euros con gente que en las botas tiene secretos mitad de danza, mitad de delineación. Pero estuvo cerca, muy cerca. Cuando el árbitro silbó anunciando la hora del bocadillo, quienes antes de jugarse la final no apostábamos mucho por la victoria, cambiamos de parecer: “Así es posible ganar…” Qué cerca estuvo la victoria, porque hubo estrategia, entrega, corazón y clase, ganas de apurar las últimas fuerzas, ganas de regalarle otra Copa a una afición que ha demostrado que no sólo sabe estar junto al escudo, los colores, el himno y el nombre de Sevilla en los momentos de euforia. También sabe estar cuando hay que animar, cuando hay que hacerse el otro, cuando hay que reconocer el esfuerzo y cuando, una vez perdido el partido, cantar como si de una nueva victoria se tratara.

Estuvo muy cerca. Quizá todo dependió de una decisión que a muchos nos pareció desacertada: cambiar a Mariano, que hasta su salida había vallado con espinos la androna de su banda. A partir de su salida, la banda fue lo que fue. Baste decir que por ahí vino la expulsión de uno de los nuestros y los dos goles del rival. Pero esa nube no puede tapar los azules del bien hacer, los hermosos cielos de la clase, la entrega, el querer, que todo eso fue lo que demostró el equipo que dirige Emery. Pudo ser un error ese cambio, sí, pero hubo tantos aciertos que no podemos considerarlo como en otras ocasiones. Estuvo muy cerca, y al final fue como dijo alguien: “…Parece que la alcanzo, y es más alta…” Pero anoche en Madrid hubo un hermoso triunfo sevillano, y ahí no nos gana nadie: la afición. Cuánta razón, Arrebato: “…Y para defenderla, le dio una afición…” Sí, la “familia roja y blanca del “Sánchez-Pizjuán”, / un corazón que late gritando ¡Sevilla..!” Con una afición así, jamás habrá derrota. Se podrá ganar o se podrá perder, pero nunca habrá un Sevilla FC derrotado. Si hay equipos en los que juega Fulano y diez más, en el Sevilla FC juega la afición y once más, pero antes que nadie, la afición. Estuvo muy cerca, muy cerca. Pero lo que está, no cerca, dentro, es esta afición que ha demostrado que si grande es en los días de triunfo, grande es cuando el equipo pierde y necesita apoyo. Y cuando una afición es así, como la del Sevilla FC, nadie derrota a su equipo. Aunque pierda.

¡Enhorabuena, campeones! ¡Enhorabuena, luchadores! ¡Enhorabuena, indesmayable afición! ¡Viva el Sevilla FC!

Redacción

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