Juan Muñoz se lamenta tras una ocasión (Foto: Juan José Úbeda).
Juan Muñoz se lamenta tras una ocasión (Foto: Juan José Úbeda).

Telón

Ojalá todas las flechas estén conjurándose en la aljaba para asaetear al Liverpool y al Barcelona
Por  9:33 h.

Y escribió Lorca: “Sevilla es una torre / llena de arqueros finos…” Vaya, hombre, y yo me acuerdo del poema justo el día que al “arquero fino” del Sevilla FC le meten cuatro goles en el “Sánchez-Pizjuán”. Beto diría que a ver qué necesidad había de jugar ayer… “Sevilla para herir…” ¿A quién? Inerme. En un momento del partido llegué a pensar que el Granada había acordado con el Sevilla llevarse a Llorente y hacerse cargo de la ficha, y quédate con todo lo demás. O que medio equipo de la ciudad nazarí vendrá gratis al Sevilla. “Sevilla para herir…” ¿A quién? ¿Con qué flechas? Ojalá todas las flechas estén conjurándose en la aljaba para asaetear al Liverpool y al Barcelona y dejarlos como a un San Sebastián. Ojalá. Pero Madrid está muy lejos, todavía. Y más lejos, Basilea. Así que, al menos de momento, no me “basilees”…

El Granada jugó con veintidós, y así no hay quien gane un partido. Cambió la copla: “Dale limosna, mujer, / que no hay en la vida nada / como la pena de ser…”/ nulo ante el Granada. Romance de ciegos. Y de inválidos de los dos pies. Ayer, la tarde formó equipo con dos nombres que tendrían trabajo sobre el césped, y los dos empezaban por elle: lluvia y Llorente. La lluvia hizo su trabajo; Llorente, una tarde más, no sudo hacerlo. Hay quien dice que no puede, pero eso son habladurías. La elle de la lluvia se mantuvo y a la elle de Llorente hubo que cambiarla, porque no llegaba. Claro que si la elle de Llorente no llega, ni les cuento lo que llega la K de Konoplyanka, esa K que no llega al Kilo, la gran esperanza –y apuesta- mía que ha ido desesperándome. Más que Konoplyanka, me tienta llamarlo “Konotrunkado”. Excelente futbolista, pero… Y para colmo, Juan Muñoz sigue de Juan Muñón, romo en el área o, como ayer, con mala suerte. Pero hay que darle partidos. Me gustaron casi todos los canteranos; mucho más que algunos “carteranos”. Se echó el telón de la temporada en el “Sánchez-Pizjuán” y se echó con cuatro goles en la talega propia. Ojalá le echen un nudo y en esa talega no entre ya ni el viento. Tarde de mayo y de desmayo. Pero mayo todavía tiene dentro dos bolas, cada una con una fecha en la espalda. ¿Será una rosa? ¿Será un clavel? “¡Siempre Sevilla para herir!” A ver si es verdad.

Antonio García Barbeito

Antonio García Barbeito

Colaborador de Opinión