José Castro, en la presentación de la campaña de abonos 2017-2018
José Castro, en la presentación de la campaña de abonos 2017-2018

Abonados a ti

"Por favor, no apretad más. Con Montoro y las estocadas por las plusvalías municipales vamos más que despachados…"
Por  9:38 h.

¿A quién si no? ¿A quién le vamos a dar el jurdó con más ganas y devoción? ¿A quién le vamos a dar, en muchísimos casos, el dinero que no se tiene para seguir abonados a ti? ¿A quién? ¿Hace falta leerlo en las estrellas cuando lo llevamos escrito en la palma de la mano? A ti, Sevilla, a ti. A ti te damos lo que no tenemos. Lo que nos falta. Lo que no llega. Lo que nos suben temerariamente. Lo que le piden a nuestros hijos por convertirse en fieles del templo. Lo que se estira mariscando en los corrales de la austeridad. Estamos abonados a ti. Con o sin huellas dactilares. Con o si la mandanga de Tebas. Con o sin cierta opinión publicada en los madriles. Con o sin subidas imperiales de un tres por ciento que aprietan y ahogan. Aflojad. Que somos de la casa. Que somos sevillistas. Que con un Montoro en Madrid ninguna necesidad hay de tener un replicante en Nervión. Pese a tanta desmesura seguimos abonados a ti. A tu pasión. A esa devoción que se bebe en las copas doradas de la Feria. O siguiendo los palios blancos de Sevilla. Abonados a ti. A la fe de nuestros mayores. Al orgullo de un escudo. A los cantos de una afición. Nervión no tiene un campo de fútbol. Tiene una caja de música que canta sola. Sin necesidad que nadie le de cuerda. Canta y canta como solo sabe hacerlo Sevilla cuando Sevilla se encuentra con su esencia más pura en los límites de Nervión. Abonados a ti. Sin un llanto. Sin un quejío. Sin un dolor. Pero con las venas en la garganta si los números se enfrentan a lo razonable.

Coincide la salida del spot de promoción sevillista con la declaración de principios de Pepe Castro. Lo que hicimos ayer no sirve. Sirve tan solo para hacer historia. Lo que ganamos ayer no sirve. Sirve tan solo para amenizar los tragos con los amigos dándole coba al bucle melancólico. Lo que sirve es lo que hagamos a partir de hoy. Y hoy seguimos abonados a ti porque nos engorila saber que por muy alto que fueron los montes de nuestra escalada, no bajamos hasta el valle para descansar. Sino para fijarnos nuevas metas, nuevos retos, nuevas conquistas que sigan espoleando nuestra pasión, nuestro amor y nuestra alegría. Tenemos delante los Cárpatos de la Liga de Campeones. Veo a los nuestros alzando la mano y señalando los picos que vendrán después de la primera fase. Y ese es a día de hoy nuestra próxima escalada. Que nadie me hable más de Leicester y de la gran depresión. Al carajo lo que pasó y para el pasado quedó. Hay que volver a mirar hacia arriba. Sin que la altura nos de ni vértigo ni repeluco. Porque a eso estamos abonados. Abonados a ti: bandera, escudo y afición. Por favor, no apretad más. Que somos de Nervión.

La declaración de principios llegó de la mano de la Máquina. De aquella Máquina de hacer fútbol que tiene Banega en sus botas. Regresa a casa tras haber hecho bolsa en Italia. Regresa a la casa donde volvió a sonreír, a pasar balones con tiralíneas y a que Argentina lo llamara para su selección. El dinero es muy importante. La felicidad, aún más. Y la Máquina sabía que donde mejor carburaba y donde era valorado como el motor de un Rolls Royce en el salón del automóvil era, precisamente, aquí. Vuelve la Máquina para renacer y vivir la pasión, el amor y el canto de Nervión. Para ser feliz. El gaucho también está abonado a ti. A un club que dejó el pasado en las vitrinas. Y aprendió a vivir con el vértigo de la ambición. De lo que nos queda por hacer. De lo que nos queda que escalar. Los que vengan ya tienen un director de orquesta para que Nervión siga sonando como siempre, como solo sabe cantar y soñar una afición que está abonada a ti. Pero por favor, no apretad más. Con Montoro y las estocadas por las plusvalías municipales vamos más que despachados…

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión