Corrillo de jugadores antes de la final de Basilea
Corrillo de jugadores antes de la final de Basilea

Cráneos privilegiados

No nos tragan; nos mastican pero no nos digieren
Por  11:06 h.

Mi equipo no tiene suerte con cierto periodismo capitalino. Puede que sea un problema derivado de nuestra condición de yonquis y gitanos, de malages y poco simpáticos, de autosuficientes y ambiciosos. El caso es que, cuando no es un comentario de esos que te levantan el estómago por un exceso de rabanito, es porque hay ingleses a los que no les gusta el ajillo de nuestras gambas, que suelen meterla con sospechosa reiteración cada vez que hablan o se refieren al SFC. No nos tragan. Nos mastican pero no nos digieren. Nos miran pero practican el soslayo. Si pudieran hacernos descender todos los años, lo harían con la misma frialdad disfrazada de rigor reglamentario con el que Mateo Lahoz le pitó al Sevilla el segundo penalti la otra noche. A mí, personalmente, no es cosa que me preocupe. Siempre he pensado que a quien no te quiere no hay que quererlo. Y que a
quien le caes mal por prejuicioso ni una gota de sudor hay que gastar por caerles bien. Si no os gustamos, tampoco os hemos pedido que seamos santo de vuestra pagana devoción…Nos valemos y bastamos solos. Con los nuestros.

Esta semana, con motivo de la final de Lyon, uno de los vocalistas que retransmitían el partido por la tele, imitó a los trapecistas del Circo del Sol, para columpiarse de forma olímpica sosteniendo que el equipo de Simeone había alcanzado al Sevilla en el número de trofeos de plata continental. Para defender tan siquiátrica tesis empezó a contar los trofeos desde que la
copa dejó de ser de la UEFA, con lo que se merendaba, como una oruga glotona, dos trofeos más de la misma competición que tiene el SFC. El vocalista lo contó sin que le temblara su laxo sentido de la objetividad periodística y es posible que hasta se lo creyera. Lo que no dijo nunca es si esa forma de contar vale también para el equipo de Florentino, al que le pueden borrar las cinco copas de Gento que ahora quiere igualar Cristiano Ronaldo. De eso no dijo nada el vocalista. De esa canción olvidó la letra… Pero nosotros no nos vamos a olvidar nunca de las barbaridades que, a conciencia o sin ella, dicen muchas veces que se refieren a nuestro club. Ya os digo que no me afectan. Pero de ahí a callarnos o a callarme media una gran diferencia. Que se callen otros que tienen menos autonomía. Pero aquí tenemos la suficiente como para decir lo que estamos diciendo: que el
comando Cobra venenosa no es que ya diga las cosas al revés de cómo son. No. Ahora ya se atreven a retorcer la realidad para presentarlas como les gustaría que fuera. Pienso seguir riéndome con estos tipos más que con los chistes de Paco Gandía, porque son directamente del Club de la Comedia…ese que tanta gracia les hace a los aficionados cuando ganan por debajo de la mesa. Estupefacientes por definición y condición, aquí seguimos los de casa Sánchez con cinco copas que, pese a ser de una
competición merdellona como en su día dijo Gabi, la están celebrando por Madrid como si hubieran entrado los nacionales. Hay determinado periodismo capitalino dominado por los cráneos privilegiados, como don Ramón María del Valle Inclán denominaba a los cortitos con sifón. En manos de esos talentos están ciertas retransmisiones televisivas. Ellos seguirán contando sus cosas y diciendo lo que no es. Pero ¿y la pechá de reír que nos damos cuando habla el del Instituto Británico o el profe de matemáticas que cuenta las copas como si él se las hubiera bebido?

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión