Vitolo
Vitolo

Presiones, ninguna

Lo que se ha venido diciendo y escribiendo sobre Vitolo es de traca...
Por  9:36 h.

Berizzo ya es entrenador del Sevilla, Nolito es una aspiración, Lucas Pérez una pretensión, Jesús Navas el hijo pródigo y Jovetic una ilusión que hiela el dinero. En este Sevilla del postamateurismo solo se habla de delanteros. Cuando, realmente, el equipo se empieza desde la portería. Hay defensas manifiestamente mejorables y una medular donde los bomberos tendrán que acudir con muchas mangueras si se produce el incendio de nuestros dos mejores edificios centrocampistas: Vitolo y el cigarrón Nzonzi. Mi admirado y querido Fran Montes de Oca, muy acertadamente, como es habitual en su marca periodística, nos alertaba ayer en este mismo espacio sobre el peligro italiano, la amenaza de una vieja señora encaprichada con el gigantón afrofrancés. Berizzo, como no podía ser de otra forma, ha manifestado que cuenta con ambos hasta que no pueda contar con las dos joyitas blancas por aquello de que sus pretendientes se lo llevaron previo paso por caja.

De producirse la espantá centrocampista blanca, me consta que el Sevilla tiene esos casilleros con nombres seguidos y escogidos. Curiosamente, hasta el momento, lo que suenan como reclamos de una tómbola de Feria, son nombres de delanteros. Pero el club necesita vitaminar su defensa con hombres hechos y derechos. La pelea no va a ser a cosquis. La previa de la Champión le exige a Berizzo tener a un equipo formado y cohesionado en el mes de agosto. Con las derivas físicas y tácticas que ocasionan tan urgente puesta a punto. El hecho de que no suenen defensas no significa que el club no esté trabajando en ellos. Todos los compañeros habituales de la información deportiva local insisten en que los anuncios de estos fichajes, una vez producida la presentación del entrenador, vendrán en cascada. Dios quiera que el agua sea bendita y no una ola gigante que nos ahogue por inmersión.

De Italia viene el peligro. De Sevilla las aspiraciones y la negativa, con dos pares, a que el club se sienta intimidado por las urgencias de otros y las campañas especulativas que firma la brunete mediática madrileña. Lo que se ha venido diciendo y escribiendo sobre Vitolo es de traca. Entre el padre del guanche y una radio que marca tendencia deportiva en España traspasaron, hace unos días, a Vitolo al patético previo paso por Las Palmas donde el jugador estaría como Curro en el Caribe. Del club poseedor de la ficha del jugador ni pío. Todo se guisa entre Madrid y Las Palmas. Y con triquiñuelas legales tan obscenas que vería hasta el funcionario más miope de la Uefa. Ha sido tan impertinente y grosero la que dio el tío del tambor que se ha tenido que decir hasta aquí llegó la riá. Pepe Castro, aprovechando que Berizzo pasaba por Nervión, se puso muy serio para subrayar que en el Pizjuan no vive la presión, que nadie le marca las agendas al Sevilla, que no hay en este futbol de hoy un solo club que intimide y atosigue a Nervión en los despachos. El que quiera oro que venga y lo pague al precio del mismo. No bajo fórmulas tan surrealistas, estupefacientes y alcohólicas como las que se han despeñado por ahí para “cerrar” la llamada operación Vitolo. Es cierto, querido Fran Montes de Oca, que el peligro se viste hoy de blanco y negro y recita a Dante; pero existe otro muy cercano, muy español, muy centralista que no acaba de ver al Sevilla con buenos ojos. Y que cuanto más ruido nos haga, mejor para sus intereses. La presión para los balones. Y para que se la cuide el que la tenga alta por culpa de un Sevilla que tiene las cosas muy claras.

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión