Momento del derbi copero disputado en el Sánchez-Pizjuán entre Sevilla FC y Betis (FOTO: RAÚL DOBLADO)
Momento del derbi copero disputado en el Sánchez-Pizjuán entre Sevilla FC y Betis (FOTO: RAÚL DOBLADO)

Quién reina en Sevilla

Lo bueno que tiene jugar un derbi, un derbi como el de esta ciudad, es que ganarlo proclama dinastías hegemónicas; y perderlo, subordinaciones sonrojantes
Por  9:31 h.

Un jugador de la Palmera, ante el derbi, ha confesado que sabe quién reina en Sevilla. Hay fantasías llenas de ingenuidad. No te preocupes, chaval. Que hay incógnitas la mar de sabidas. Y certezas que se convierten en amargas sorpresas. Lo bueno que tiene jugar un derbi, un derbi como el de esta ciudad, es que ganarlo proclama dinastías hegemónicas; y perderlo, subordinaciones sonrojantes. Somos así de extremos. De intensos. De cainitas. Por eso, lo primero que le cuentan a un recién llegado, sea entrenador o jugador ajeno a nuestras disputas familiares, es que un derbi no son tres puntos ni un partido cualquiera. Es el partido donde la ciudad se echa un pulso para que la guasa le pueda al músculo, la ironía a la fibra y la felicidad de ganar sepa a esa dulce sensación de reinar en la ciudad. Yo que tú, chaval, aprendería pronto todo esto, una lección sin la cual ningún jugador progresa adecuadamente en la escuela sevillana del fútbol.

Así que hoy nos jugamos eso mismo: saber quién reina en esta ciudad. Sin fantasías. Y eso que mi equipo lleva reinando tanto que su lista de Reyes es más numerosa que la de los monarcas godos. Yo no soy mucho de mirar hacia atrás. Y de ponerme a sacar números, goles y manitas conquistadas por mi equipo. Me gusta la historia, claro que sí. Pero soy más del presente histórico que de los datos que guardan la memoria del tiempo. Se es feliz con lo que hoy se disfruta. No con lo que ya se disfrutó en su día. Como ejercicio para el recuerdo en la barra del bar, vale. Lo compro. Pero en esto de los derbis lo que realmente importa es saber lo que ese chaval de la Palmera asegura saber: quién reina en Sevilla. Yo creo que hoy se entera de la película.

Hay fundadas esperanzas en el lado verde oscuro de la fuerza balompédica para entender que ahora o nunca. Que nunca antes como ahora tienen posibilidades de arrancar algo de la parra de Nervión. No van descaminados. El equipo vive lo que entiendo las secuelas del bielsismo, con una plantilla descompensada pese a tres o cuatro grandes jugadores, un cambio de entrenador con la moto en marcha y una plantilla empezando de cero para hacer suyo sistema y automatismos diferentes a los de hace tan solo un mes. Eso no lo puede negar ni el más palangana del estadio. Pero tampoco es mentira que este equipo sigue cultivando en la barriga del monstruo de su idiosincrasia ese gen competitivo que lo ha hecho crecer en la década gloriosa. Y que suele sacarlo a relucir en partidos como este. ¿Quién reina en Sevilla? Esta noche lo sabrás, chaval. Dale tiempo al tiempo.

La candela que prende en la grada y que inflama banderas, escudos y cantos en Nervión ya tiene la madera suficiente para que las cenizas no ahoguen la llama. Esa llama que es capaz de arrasar Roma y Cartago a la vez. Y mantener encendida hasta la próxima cita una chimenea donde poder contar a los nuestros historias que no dejarán dormir a los de enfrente. Es así. Siempre fue así. Y no hay motivos para pensar que esta vez vaya a ser diferente, chaval. ¿Quién reina en Sevilla? No tengas prisas. Porque esta noche te vas a enterar…

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión