Sin ‘fondo de armario’

Por  23:40 h.

Se agotan las jornadas y se siguen esclareciendo cosas que no están haciendo bien en este Sevilla FC. Al comienzo de temporada, Del Nido afirmaba a bombo y platillo que la plantilla de esta temporada es una de las mejores de la historia del club. Permítanme que ponga, cuanto menos, en duda esa afirmación.

Las últimas semanas están demostrando que el pobre Antonio Álvarez (y lo de pobre lo digo por la herencia que ha tenido) no puede mirar mucho al banquillo para sacar los objetivos del club adelante. El once tipo del Sevilla en estos últimos partidos es el que todo el mundo tiene en mente, con la variante de Capel y Adriano en banda. Quitando las desgraciadas lesiones de Perotti y Drago, no hay más que rascar en el banquillo.

Lolo no refresca el mediocentro y comete errores que le cuestan goles a su equipo. Duscher no es futbolista para este Sevilla. Lo de Romaric es de traca. Cada partido que juega evidencia que lo pasaría muy mal para jugar en un equipo modesto de primera división. Konko ni está ni se le espera. Fazio, Tom de Mul, Squillaci, Acosta se pierden en eternas lesiones que les descartan como soluciones hasta final de liga. Y Negredo se confirma cada semana como el gran ‘bluf’ de la temporada. La buena noticia en este sentido sólo la ha representado Cala, que ha sorprendido a propios y extraños por su garra y desparpajo propios de futbolista experimentado.

Con este panorama, el Sevilla deberá defender su plaza europea y arañar puntos para la Champions con once o doce hombres que le saquen las castañas del fuego. El problema es cuando estos trajes relucientes que componen ese armario sevillista se van rompiendo (lesiones) o manchando (expulsiones), ya que en el fondo sólo hay chándal, y todo el mundo sabe que con ellos no se puede ir a las grandes citas.