El presidente José Castro, junto a Monchi el día que se anunció la renovación del director deportivo (foto: Raúl Doblado)
El presidente José Castro, junto a Monchi el día que se anunció la renovación del director deportivo (foto: Raúl Doblado)

Las formas de Monchi y el Sevilla

Las dos partes tienen su parte de razón y lo mejor es llegar a un acuerdo
Por  9:34 h.

Vaya por delante que cada uno está en su derecho de defender sus intereses del modo que crea oportuno, pero con la tranquilidad que da el paso de las horas se puede analizar lo ocurrido en Nervión con algo más de mesura y conocimiento. Y hay un aspecto en el que la mayoría de la gente coincide: tanto Monchi como el Sevilla se han equivocado en las formas. Monchi, por querer irse por sorpresa y en el momento menos indicado. Y también por no ir de frente desde el primer instante hablando de otras ofertas. El Sevilla, por el contenido del comunicado con el que “obligó” al director deportivo en su puesto. Las últimas líneas no son acordes ni a la categoría de dicha entidad ni a lo hecho por Monchi en ella.

Y es que el de San Fernando está en su derecho de querer marcharse. Por los motivos que sea. Ya se trate de algo personal o porque le han puesto encima de la mesa el contrato con el cual retirarse él y parte de su familia. Pero tendría que haber dejado claro desde el primer momento el porqué de esta decisión, aparte de que a finales de mayo no es el mejor momento para que un director deportivo se marche. Tampoco era el día por los problemas de salud de un familiar de José Castro.

El Sevillla, por su parte, es normal que quiera retener a Monchi. Es el gran artífice de los éxitos de la última década, el verdadero protagonista de los nueve títulos. Y si tiene que salir, también es lógico que quiera recaudar dinero por él, como ha hecho por los mejores futbolistas que han pasado por Nervión en los últimos años. Pero no vale todo. Sobra ese comunicado amenazante, porque Monchi no es un futbolista más, es la persona que ha cambiado la realidad de un club que estaba en la mediocridad y ahora está en la élite. Monchi, por lo tanto, se merece privilegios o, al menos, no ser señalado como un traidor. Veremos cómo se resuelve este asunto, porque nadie trabaja a gusto donde no quiere estar. Eso sí, la profesionalidad de Monchi no está en duda. El tiempo que tenga que estar lo hará al cien por cien, aunque quizás lo mejor es que las dos partes acerquen posturas y acuerden el mejor desenlace posible.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
Ramón Román

@RamonRomanR

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla (https://t.co/8Bf016uxHw y https://t.co/WIQmXsNlog).
Y el Betis ha dicho siempre que haría lo que quisiera Rubén... https://t.co/iqXAn4POYB - 18 horas ago