Cristóforo, en un entrenamiento
Cristóforo, en un entrenamiento

La raza de Cristóforo

El futbolista, recién operado, piensa ya en la vuelta a los terrenos de juego
Por  21:51 h.

Apenas suele hablar Sebastián Cristóforo. Al menos, cuando entiende que no tiene nada que decir. Casi todo le parece bien y no oculta su total conformismo cuando hay algo que no le repercute directamente. Es de esos que no quiere complicarse la vida, que tiene en la escucha uno de sus mejores aprendizajes, de los que mira con los ojos destellantes cada vez que hay algo que le llama la atención y de los que, si por el fuera, se haría invisible ante los elogios. A Cristóforo no le gusta que lo elogien, ni siquiera que se resalte su carácter competitivo y de raza por aguantar en el terreno de juego en el partido ante el Valladolid con la rodilla rota.

 

Intentó evitar hablar al término del duelo con los periodistas que allí se encontraban para saber cómo se encontraba y únicamente apuntó que confiaba en que no fuera nada grave. Se equivocó. O no. Igual ya sabía que esas molestias sólo tenían el camino de la recuperación a través del quirófano y entendió que era la mejor manera que tenía para hablar poco y rápido. A la mañana siguiente el club emitió un comunicado y anunció que el jugador debería ser operado de su lesión en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. No habló más Cristóforo. Hasta hace unos minutos, justo cuando creyó y consideró que ahora sí era el momento de comunicarse. Apenas fueron unas palabras, las justas para recordar cuál es el carácter ganador y competitivo del futbolista charrúa: “Doctor, cuándo podré volver a jugar…”, le preguntó al galeno que lo operó, Ramón Cugat. Comienza la cuenta atrás.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@Argentina @D_10Perotti Me alegro mucho, Diego. - 5 horas ago