Crecidos y con motivo

Por  1:59 h.

Los dos máximos responsables del Sevilla, a nivel institucional, de un lado, y a nivel deportivo, de otro, están crecidos. Y con motivo. Vive el Sevilla una temporada histórica, quizás le mejor de su existencia. Juega bien, compite, gana, pasea títulos. No se puede pedir más. Por eso no llaman la atención las palabras del presidente de la entidad, José María del Nido, en la entrevista que publica esta web.

El mandatario admite su prepotencia y que ésta ha quedado del todo justificada por los logros. “Al final, como casi siempre, el presidente suele tener razón en el cien por cien de los casos. La prepotencia está sirviendo, ¿no?”, explica eufórico y altanero, como de costumbre. Pero lo que hasta hace poco sonaba a farol, a simple chulería o hasta a complejo de inferioridad, ahora cobra todo el sentido. Campaña tras campaña el equipo no sólo está respondiendo a las expectativas creadas por la gente pero sobre todo por el mismo presidente, fundamentalmente, sino que da incluso más de lo previsible. Supera registros y hace historia, dando la razón a los augurios más optimistas de Del Nido, que se ha salido con la suya. Por eso el pecho que ahora saca tiene toda la lógica del mundo. A lo mejor, para poder hacerlo ahora ha tenido en años anteriores que pasarse de listo, pero ese era el juego y en él ha terminado triunfando. Otros no muy lejos han querido jugar a lo mismo, a presumir cuando no se debía, y han terminado claudicando por no tener detrás la gran diferencia: el trabajo organizado, en equipo y absolutamente profesional. Es la clave.

Lo mismo le está ocurriendo al entrenador. Aunque a su modo, sin decir una palabra más alta que la otra, Juande Ramos ha ido modificando su argumentario, pasando a ser el de todo un campeón, pero también incluso sus formas. Si hasta hace bien poco el manchego se mostraba bastante apocado en sus comparecencias, de un tiempo a esta parte la cadenas de resultados positivos le han envalentonado en cierto sentido y ha acabado, por ejemplo, mostrándose en desacuerdo con el propio presidente, cuando éste hizo ver que era mejor centrarse en la Liga o cuando intentó restar relevancia a la aportación del técnico en los éxitos. Juande saltó y araño, como hizo después con Luis Fernández al concluir el derbi del destierro en Getafe. “He visto un Betis muy pésimo”, inquirió enojado por el trato dispensado por el de Tarifa. Y hasta hablando del Deportivo tras acabar el choque del domingo en Riazor, el entrenador rompió algunos códigos no escritos y criticó abiertamente la actitud conservadora y la falta de ambición de su rival. En ese sentido, ha recordado en algún momento a Mourinho. Cosas de ser ya un grande.

Redacción

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