Ha escampado

Por  1:38 h.

Los nubarrones se van, parece que escampa. El suelo sigue algo mojado y hay que esperar un poco aún para que recobre su aspecto habitual. Pero al menos ha escampado. El Sevilla deja atrás la crisis de resultados, esa racha en la que encadenó entre Liga, Copa y UEFA hasta cuatro partidos sin ganar que, en resumidas cuentas, es lo que importa. Porque del juego se puede seguir hablando, sí. Se puede seguir hablando del ritmo y la eficiencia de la línea de creación, o también de la descompensación que supone el agujero en el lateral derecho –el penalti cometido por Mosquera roza lo ridículo–. O de la suerte que supone parar un penalti con empate a cero. Sí. Pero la cadencia de resultados adversos se ha roto y ese es el único pilar sobre el que asentar una mejoría en otros órdenes secundarios, como la virtud en el juego.

En Getafe, los de Manolo Jiménez, con más eficacia que otra cosa, no sólo lograron el segundo triunfo seguido en el torneo liguero sino que, además, apuntalaron la reacción. Por otro lado, otros marcadores acompañaron y Valencia y Real Madrid ya tienen los mismos puntos que el conjunto de Nervión, que no se descuelga del grupo de escogidos. De los grandes, en definitiva, porque este equipo lo es. Como ha hecho en las temporadas anteriores, deberá refrendarlo, eso sí, cuando delante no tenga a rivales como Recreativo, Ponferradina o Getafe sino los que van a pelearle las plazas de privilegio. Eso será ya, durante las próximas cuatro jornadas. Ahí es donde se medirá si los tropiezos consecutivos que ahora se han dejado atrás fueron meros accidentes o la comprobación palpable de que el Sevilla de este ejercicio es, sencillamente, peor. Y de que no es lo mismo jugar con Alves que sin él. De momento, la crisis se aleja, y con el saco lleno se puede discutir con más relajación si se juega bien, mal o regular. Ganando se puede discutir sin tener que chillar. Y si se sigue ganando, ni siquiera se tiene que discutir.

Redacción

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