Sin triunfo, sin Capel

Por  17:03 h.

Dato objetivo número uno: el Sevilla comenzaba la Liga en Santander, logrando un empate a uno ante un Racing que fue la revelación de la campaña pasada aunque se presentase al choque inaugural ciertamente mermado y con nuevo técnico. Se ha sumado el primer punto, como el Villarreal, algo mejor que Real Madrid y Barcelona pero dos puntos menos que Atlético, Valencia o Deportivo. Sumar fuera de casa en la primera jornada debe considerarse positivo. Dato objetivo número dos: el Sevilla decepcionó en relación a lo visto durante la pretemporada, etapa en la que se ha mostrado contundente y eficaz y en la que ha cosechado numerosos triunfos. Su juego fue rácano y su actitud miedosa. Y es que no es lo mismo perder en verano que perder puntos en la Liga. En esta competición no hay Globetrotters, sino equipos que suman más y equipos que suman menos. Dato objetivo número tres: durante la pretemporada, del magnífico tono general del conjunto de Nervión destacó especialmente el almeriense Diego Capel, quizás el mejor hombre del período estival y, más que posiblemente, el futbolista de la plantilla más en forma y más desequilibrante en ataque en estos momentos. No en vano, acaba de ser convocado por vez primera con la selección española absoluta, con la que debutó hace unos días en Dinamarca. Hoy por hoy, Capel es uno de los principales argumentos ofensivos del Sevilla, de ahí que haya despertado el interés de los equipos más poderosos y de que se esté negociando su renovación para poder blindarle. Dato objetivo número cuatro: pese a tratarse de uno de los puntales del equipo y haber realizado una gran pretemporada, el entrenador sevillista, Manolo Jiménez, decidió que Capel no jugara en Santander. En su puesto colocó al brasileño Adriano, que en estos momentos está lejos del nivel que viene mostrando el zurdo de la cantera. Esa modificación en el once “previsto” no tuvo repercusión positiva, ni en el resultado ni mucho menos en el juego del Sevilla. Jiménez justificó la decisión –que muchos no han entendido— en que el equipo necesitaba jugar más por dentro y Capel es más extremo. Dato objetivo número cinco: tanto al jugador como a la afición ha debido causar cierta sorpresa esta suplencia, desconcertante por lo que se había visto hasta ahora y, mucho más, por el triste juego desplegado en El Sardinero. Dato objetivo número seis: en todos los partidos se ponen en juego tres puntos. A los de el inicio de la competición quizás no se les dé tanta importancia, pero valen tanto como los de la última o la penúltima jornada. Contar con dos puntos menos después de dejar en el banquillo al principal referente ofensivo del equipo puede no ser trascendente en el primer partido de la campaña. Si se tratase del último y los puntos fueran vitales, el banquillazo de Capel pasaría por ser un escándalo. Dato objetivo número siete: el que mejor debe conocer a la plantilla sevillista es, sin duda, su entrenador. Ningún entrenador pone sobre el campo a jugadores que cree peores que los que tiene en el banquillo.

Redacción

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