Bienvenidos

Por  1:22 h.

Se incorporan para bien del grupo, como se pudo comprobar el sábado. Escudé ya se había presentado de nuevo en Valladolid y Mosquera venía apuntando una adaptación esperanzadora. Mas ante el Racing aparecieron también Chevantón y Maresca para unirse a un 4-1 que recupera muchas cosas y pone al Sevilla cerca de esa zona clasificatoria en la que debe estar al final. Sí o sí.

Especialmente destacable fue el partido de Maresca, si me lo permiten. El italiano tiene ese no sé qué que gusta, que marca diferencias. Juega al fútbol y hace jugar a los demás. Encima tiene llegada, aparece por ahí arriba, sorprende y marca. El sábado le anularon el gol que hizo, pero ahí estaba él, presto para regoger el rebote después de haber dejado muestras de su clase en todo el partido, empezando por ese taconazo con el que Alves se encontró delante del portero para regatearle y que Kanouté estuviera al quite para hacer lo suyo. Gol.

Es especial este Maresca, que tiene ese marcado carácter mediterráneo y una calidad que quizá en los últimos tiempos se ha olvidado un poco por culpa de alguna lesión y la irrupción de los fajadores en su dominio zonal. Y es indiscutible que Keita es un fenómeno, y que Poulsen es un punto de equilibrio extraordinario, pero el italiano aporta otra cosa, y hay que buscarle el sitio. Al fin y al cabo para desenvolverse entre los poderosos hay que tener recursos de ataque para competir y para diferenciarse, y en este sentido Maresca es una joya. Un futbolista con talento que resuelve y ayuda a resolver. Un hombre que puede ser letal en muchas ocasiones porque tiene la llave para abrir las puertas que parecen cerradas a cal y canto.

Se hace fuerte el Sevilla. Bienvenidos a los que se incorporan al viaje. Es lo que siempre ha dicho Jiménez, que quiere tener a todo el mundo disponible. La pena fue que Kerzhakov, que es mucho mejor futbolista de lo que hasta ahora ha podido demostrar, no pudiera aprovechar la oportunidad el sábado y saliera tocado del partido, pero ahí hay otra pieza valiosa. Y poco a poco se va enderezando el rumbo de la nave sevillista porque no puede ser de otra forma a pesar de que el destino se lo ha puesto casi imposible esta temporada. Pero es que tiene un equipazo. ¿Alguien lo duda?

Redacción

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