Camino del cum laude

Por  11:58 h.

El presidente del Sevilla anunció que haría balance de sus primeros cinco años de mandato justo al día siguiente de que el equipo se clasificara con toda la brillantez posible para jugar la próxima edición de la Liga de Campeones, superando con claridad a un buen Zaragoza que trató de ganar en el Sánchez-Pizjuán jugando bien y con velocidad al fútbol. ¿Qué valoración puede hacerse hoy de la presidencia de José María del Nido Benavente?

Al Sevilla se le quedó chica la Copa de la UEFA. No es una forma de hablar, pues ahí están los dos títulos que ha ganado consecutivamente el conjunto de Juande. ¿Para qué un tercero? Toca medir las fuerzas con los mejores porque se ha merecido y porque el crecimiento sevillista lo demanda, pues difícil sería encontrar en los últimos años un ejemplo como el sevillista de mejora planificada y continuada en todo el fútbol europeo. Pero la temporada aún no se ha acabado. El siguiente objetivo sería conseguir que esa clasificación para la Champions fuera por vía directa y no a través de una ronda preliminar que obligaría a adelantar la vuelta al trabajo, acortando las vacaciones. Sin embargo, faltan sólo dos jornadas y al mismo tiempo hay que solventar la madre de todas las luchas: la que mantiene el equipo para ganar la Liga, y son palabras mayores. Resuelto todo esto aún quedará la final de la Copa del Rey. En un mes, todo finiquitado.

La pregunta ante ese balance que tiene que hacer hoy José María del Nido es qué nota se le puede poner al mismo. Siempre se puede mejorar, desde luego, pero el éxito conseguido no se puede circunscribir a los títulos obtenidos, sino que hay que extenderlo al vuelco total que le ha dado este presidente a la entidad para ponerlo en una senda determinada. Por esto ya merecería una matrícula de honor, pero es que si se alcanzaran esos objetivos que se vislumbran en lontananza estarían agotadas todas las calificaciones. Habría que otorgar el cum laude sin miramientos. Y el juicio sería unánime. Le duela a quien le duela, pero las cosas como son.

Redacción

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