Hoy también hay fútbol en Nervión

Por  12:09 h.

Tottenham, Londres, Inglaterra… Europa sigue pendiente del Sevilla, sigue temiendo al Sevilla. Todas las miradas del fútbol de este Jueves Santo estarán puestas en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, una vez más, pues existe la sensación generalizada de que en esta eliminatoria de cuartos de final de la UEFA se va a decidir mucho. De hecho, el que salga vencedor será el favorito para ganar el título.

Dicen que el Tottenham es un equipo bueno, que juega bien, que tiene un ataque muy completo y que atrás tiene gente que no se puede desdeñar por mucho que se considere la defensa su punto débil. ¿Y el Sevilla qué? ¿Acaso no tiene el conjunto de Juande Ramos recursos más que suficientes para superar esta nueva piedra de toque? Claro que sí, y sólo con mirar la trayectoria de ambos se llega a la conclusión de que el mejor de los dos es el Sevilla. Una vez más.

Al fin y al cabo el cuadro de Nervión es segundo de la Liga española, que es mucho aunque ahora mismo nuestra competición haya bajado un poco el listón de la calidad y la inglesa, la pujante Premier League, haya subido el suyo a golpe de talonario y con pizarras pintadas por entrenadores foráneos que han derribado el muro del tradicional fútbol directo de las islas. El Tottenham es sexto en su competición y tiene por delante al Bolton. ¿Se acuerdan del Bolton? El mejor jugador que ha tenido el equipo inglés en las últimas temporadas se llama Kanouté, y ahora juega de blanco. Y el verano pasado la gran oferta que recibió Juande fue… del Tottenham, que creía que era el mejor técnico que podía contratar para intentar el asalto a logros superiores. ¿Qué más se puede decir? Que a priori, hay un escalón entre los ingleses y los españoles, entre los londinenses y los sevillanos.

Es Jueves Santo, uno de esos días en los que Sevilla no está para nada más que para ser Sevilla, en los que tradicionalmente esta ciudad se dedica a hacer uno de sus peculiares ejercicios de interiorización porque florece de pronto su esencia más cantada. Sin embargo, hoy hay fútbol en Nervión y cuatro mil ingleses se van a poner de cerveza hasta los ojos como si dos barrios más abajo no pasara nada. Lo deseable es que esos aficionados británicos sólo sean eso y no hooligans, y que en la comunión de dos acontecimientos tan dispares uno no se cruce con el otro y ambos sigan caminos paralelos. No es día para el fútbol en Sevilla, pero es día de fútbol porque juega el Sevilla y vaya qué partido. No será la noche más adecuada para reclamar el apoyo del sevillismo, que es difícil pensar hoy en otra cosa que no sea el Jueves Santo y la Madrugá, pero el equipo seguirá siendo el mismo y camino de Glasgow en esta ocasión tendrá que quitarse de encima al Tottenham. Es el turno de los jugadores. Que rujan mientras la ciudad guarda silencio al paso de Pasión. Y que no se diga que cogieron distraído al campeón, cuya baza es clara: es mejor.

Redacción

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