Otro obstáculo menos

Por  11:52 h.

Sigue ahí, después de haber saltado brillantemente otro obstáculo en esta larguisima carrera que está a punto de finalizar y a la que los primeros han llegado con una fuerza mental enorme, según se ha visto en el comienzo del sprint. El Sevilla no va de comparsa y el que tropiece se verá sorprendido por su energía. Ya sólo quedan tres.

Barcelona, Real Madrid, Sevilla y Valencia saldaron con triunfos sus respectivos partidos del fin de semana, cada uno con una complicación particular. Primero fue el Valencia el que, con un Joaquín renacido, liquidó su test de Mallorca en el último minuto, y el equipo mallorquín está haciendo un final de Liga brillantísimo. Luego le tocó al Sevilla, y cuando sus adversarios confiaban en que los saltitos y los paseítos en barco pasaran su factura, puso un poco más caro el título salvando un match-ball en La Coruña con dos goles de rabia y moral, sobreponiéndose a un agotamiento físico más que evidente. El Real Madrid salió en plan campeón a jugar en el Nuevo Colombino, marcó dos goles, interpretó su versión de la pájara y después de encajar dos tantos sentenció con un gol del abuelo Roberto Carlos sobre la bocina. Y el Barça, apretado por todo esto y por una trayectoria dudosa en las últimas semanas, dijo adiós a su mini crisis vapuleando en el Calderón al Atlético para resurgir con más fuerza que nunca en el partido más difícil, a priori, de cuantos le marcaba el calendario en este tramo definitivo del Campeonato.

Ganar la Liga es lo más difícil y por eso lo más valioso, y he aquí la prueba evidente. Nadie regala ni un respiro, nadie se relaja en el momento de la verdad. Alguno tendrá que caer de aquí al 17 de junio, pero de momento todos piensan que sumando todos los puntos que quedan por disputar serán campeones de Liga. Y ya era hora de que un equipo sevillano nos metiera en esa pelea que es la más emocionante y la más prestigiosa. El equipo de Juande no va de comparsa y ahora que tendrá semanas limpias para descansar y preparar los partidos, será un rival durísimo. No lo descarten porque todavía tiene mucho que decir aunque se mide con tres titanes. Y si al final no llega el primero a la línea de meta, que nadie se desilusione, porque ya hay que ser muy grande para estar metido en este fregao. Quedan tres obstáculos y…

Redacción

Redacción